En los dos últimos años, Google sumó una cantidad apreciable de funciones en Google Maps. De hecho, y gracias a su API, hay una multitud de sitios que usan Maps para todo tipo de propósitos. Uno de los agregados más publicitados fue Street View, que nos permitía movernos por las calles de varias ciudades estadounidenses, y observar todos los detalles gracias a cámaras que grababan imágenes en 360 grados.

Pero ahora, la tecnología que Google usó con éxito, ha comenzado a tener otros objetivos más puntuales. Por ejemplo, la vigilancia. La policía inglesa testea en Manchester un servicio llamado “Smart Cars”. En el techo de sus autos se encuentran cámaras que filman en 360 grados, en busca de automovilistas que cometan infracciones, como hablar por celular mientras manejan.

Seguramente muchas personas estarán de acuerdo con que se vigile a los automovilistas. Pero no queda muy claro que pasará con las imágenes filmadas en las calles, y que en muchos casos podrían afectar a personas que no se encuentran en autos, o simplemente están caminando, y que quedarían registrados en bancos de imágenes de la policía sin haber hecho nada malo. De hecho, ya hubo problemas con el Street View de Google, donde se mostraba gente que entraba a locales de venta de material “para adultos”, o simplemente llevando a cabo tareas dentro de su casa, como se puede en la imagen que abre la entrada.

Más sobre el tema en Telegraph (visto originalmente en New Mobilities)

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