Banderas (by morrissey)

Lima es una ciudad bastante particular. A diferencia de muchas otras urbes, aquí los turistas huyen del centro histórico, en particular para alojarse, y optan por quedarse en distritos cercanos, en particular Miraflores, Barranco y San Isidro. Por ello, un libro como Lima Bizarra. Antiguía del centro de la capital, de Rafo León, es más que bienvenido para aquellos que creen que no hay mucho que hacer en el Cercado, como se conoce al centro histórico limeño.

El libro está dividido de una manera bastante particular. Por un lado, existen secciones dedicada a zonas del Cercado -Jirón de la Unión, Quilca-y otras más pensadas por criterios temáticos -comidas, venta de artículos insólitos, iglesias y lugares de peregrinación, zonas de compras de productos baratos, etc. El resultado, de todas maneras, es más que interesante; el cercado limeño aparece como un lugar inverosímil, donde se mezclan el comercio, la pobreza, la decadencia urbana, la necesidad de sobrevivir, la pobreza, el pasado mejor, lo santo y lo profano.

La enumeración de datos puede ser demasiado dispar: el 7 colores, libros falsificados, cabarets, Santa Rosa de Lima, Sarita Colonia… la lista podría continuar con cosas que nada parecen tener que ver entre ellas, salvo que todas se pueden encontrar en el cercado limeño. Hay, claro, intenciones de remarcar ese carácter “marginal” de esa zona de la ciudad, contra la prolijidad de Miraflores y San Isidro.

León afirma en la introducción que el centro de Lima no es para hacer turismo. Los turistas aquí no tienen cabida. El Cercado es, según él, para viajeros. Más allá de la discutible distinción entre ambos, la idea que está por debajo es simple: para los andan en busca de atracciones turísticas, ya está Miraflores y su orden.

Dos cosas. La primera es que, cuando les conviene al autor, los criterios geográficos se flexibilizan notablemente. Por ejemplo, Sarita Colonia, una especie de “santa popular” no reconocida por la iglesia. Si bien el lugar peregrinación es el cementerio Baquíjano del Callao, la excusa de que la única imagen de Sarita está tomada en el Cercado le basta para incluirla en el volumen.

Segundo, la primera edición del libro causó bastante controversia cuando se descubrió que varios de los textos incluidos pertenecian a otros autores, sin que se reconociera su autoría. Lo que llama habitualmente “plagio”. León pidió disculpas, y afirmó que por error había incluido textos de terceros que le habían llegado como parte, correctamente identificados, por parte de quienes hicieron la investigación para el volumen. El editó los materiales, pero mezcló algunos de ellos. Tras el escándalo, el libro se reeditó sin los textos plagiados. Sobre el tema pueden leer más en Agencia Perú y el Utero de Marita.

Más allá de las intenciones o no, lo cierto es que incluir textos de otros autores y ampararse en errores por apuro no habla demasiado bien del trabajo del editor. Más allá de eso, el libro es interesante y divertido de leer, en particular si no tienen mucha idea de cómo es el centro histórico de la capital peruana. Enfatiza mucho lo “raro” y particular, pero eso también responde a una intencion editorial particular.

Por cierto, ya hay toda una serie de libros “bizarros” sobre ciudades. En español, hay uno sobre Cusco y otro sobre Buenos Aires. Si conocen otros, avisen en los comentarios. Por cierto, ya sé que en español “bizarro” significaba “valiente”, y que en realidad el uso hacemos ahora de bizarro viene del inglés “bizarre”, que significa “ridículo” o “extraño”. Pero las lenguas cambian y las palabras también, así que guarden a su policía del lenguaje para otra ocasión :) .

Referencia bibliográfica

León, Rafo (2006) Lima Bizarra. Antiguía del centro de la capital. Lima, Aguilar.

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