Hongshao Qiezi

“‬A falta de‭ ‬libertad de expresión en la prensa,‭ ‬la literatura y las artes,‭ ‬la gastronomía es el único ámbito en el que los chinos del continente pueden hallar una sólida manifestación de la cultura‭”

Ted Fishman‭ (‬cita al final de la entrada‭)

En la entrada de ayer,‭ ‬de manera deliberada limité lo‭ “‬cultural‭” ‬al ámbito de las productos mediáticos globales.‭ ‬Pero el éxito de la gastronomía china en todo el mundo es una buena muestra de las paradojas del suceso económico de este país.‭ ‬Por un lado,‭ ‬el control de las autoridades chinas sobre las formas de expresión lleva a un evidente empobrecimiento de manifestaciones como la literatura y el cine.‭ ‬Pero por otro,‭ ‬lleva buena parte de esa creatividad hacia otros ámbitos,‭ ‬como el de la cocina.

El éxito de la cocina china en todo el mundo dista de ser un fenómeno nuevo,‭ ‬y ya lleva una buena cantidad de décadas de consolidación.‭ ‬A tal punto que hay versiones localizadas de la comida china,‭ ‬y que pueden encontrarse incluso versiones‭ “‬acriolladas‭”‬,‭ ‬como el chifa peruano,‭ ‬donde los platos pueden diferir de los que pueden encontrarse en restaurantes chinos de Estados Unidos.

Pero en China,‭ ‬como cuenta Ted Fishman,‭ ‬la comida también es un ámbito de la cultura donde muchas personas pueden progresar.‭ ‬Como se trata de un aspecto de la expresión que no merece mayor atención por parte del partido de gobierno,‭ ‬no hay mayores controles‭ ‬-difícilmente se puedan encontrar proclamas subversivas en un nuevo plato.‭ ‬Por ello,‭ ‬en los últimos años se ha producido un crecimiento enorme del mercado de la gastronomía dentro de China.‭ ‬Y ya no se trata sólo de cómida rápida y económica‭; ‬también han comenzado a explorar los terrenos de la‭ ‬haute cuisine.

Lo interesante con respecto al tema de la comida china es que se trata de un producto cultural que puede ser exportado con cierta facilidad.‭ ‬Y que es un área donde hay más creación propia,‭ ‬local,‭ ‬que imitaciones de productos extranjeros.‭ ‬Porque,‭ ‬como todo‭ ‬el mundo sabe,‭ ‬buena parte del progreso industrial de China se basa en la copia de productos extranjeros,‭ ‬que luego son vendidos a una fracción del costo original.‭ ‬

En el tema gastronómico, donde las limitaciones ideológicas del partido no tienen demasiada relevancia, no hay tantos problemas con exportar ese tipo de contenidos culturales. Para el gobierno chino, entonces, habrá que ver hasta donde se puede priorizar el control político de los contenidos mediáticos, con el fin de estabilizar el país, y cuando habrá que comenzar a moderarlos, con el fin de dejar de vender sólo productos industriales. Con la actual política de férreo control de contenidos, China nunca podrá establecer un proceso de hegemonía cultural como el logrado por Estados Unidos, o en menor medida el establecido por Japón (ver al respecto la entrada de ayer).

Sobre cultura e industria nos ocupamos mañana, en la última parte de esta serie de entradas, con el tema de los souvenires..

Bibliografía

Fishman, Ted (2005) China S.A. Cómo la nueva potencia industrial desafía al mundo. México, Random House Mondadori, 2007.

La foto que abre la entrada fue tomada por Helga’s Lobster Stew y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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