Cuando comenzaron a surgir, allá por 1999-2000, los blogs fueron una novedosa plataforma de publicación personal, que hacía mucho más sencillo para todos nosotros crear contenido y hacerlo público en la Web. En cierta medida, eran el centro de nuestra vida en Internet. Incluso muchos sitios lo sabían: cuando subíamos contenido a Flickr, YouTube y otros, nos daban unas líneas de código para incluirlos en el blog.

Pero los dos últimos años han marcado una tendencia cada vez más fuerte en los blogs a transformarse en herramientas más profesionales de publicación de contenidos temáticos especializados. Y la idea del blog como “concentrador de nuestra vida online” ha ido pasando hacia otros servicios; de hecho, muchos usuarios usan para esos propósitos redes sociales como Facebook o servicios de lifestreaming como Friendfeed. Y para publicar textos cortos, se imponen servicios como Twitter.

Seis años atrás, los blogs eran un ejemplo de simplicidad. Hoy ya hay herramientas más simples de mantener, que requieren menos dedicación y se adaptan más a ciertos usos. Aún creo que, en el caso de los blogs sobre viajes y turismo, el diferencial que tienen frente a los medios de comunicación más tradicionales es el papel de la experiencia del viajero. Pero sería poco realista creer que los blogs son la única plataforma donde esa experiencia personal puede ser escrita; de hecho, cada vez hay que rastrearla más por otros servicios Web.

2008 cierra como un año de transición para los blogs, cada vez más concentrados en los contenidos temáticos específicos. Y con exigencias que van más allá de simplemente escribir. Hay que saber posicionar un blog en Google; crear una agenda de temas; seguir los intereses de los usuarios; monetizar el trabajo. Todo ello complejiza cada vez más la gestión de un blog, siempre y cuando pretendamos que tenga cierta relevancia y popularidad. Los usuarios interesados únicamente en contar sus experiencias personales, y nada más, están migrando hacia otras plataformas que requieren menos tiempo de mantenimiento y son más simples de actualizar. Será todo un desafío en 2009 usar todo ese contenido cada vez más fragmentado para crear mejores entradas para nuestros blogs, que tal vez terminen nuevamente como “hubs” concentradores de actividades en la Web, aunque esas actividades no se limiten a nuestras experiencias de viaje.

Feliz Navidad para todos, y a prepararse para 2009, porque parece que vamos a tener un año muy movido y con la profundización de muchos cambios. Nos vemos el lunes.

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