Turismo y riesgo: el caso Tailandia

Uno de los temores más extendidos de los operadores turísticos es la “intromisión” de los conflictos políticos internos de un país en la oferta destinada a los turistas extranjeros. Un ejemplo muy importante es el que acaba de darse en Tailandia, uno de los países con mayor crecimiento turístico en las últimas dos décadas, gracias a un sustancial crecimiento de la llegada de viajeros internacionales. Durante 9 días, manifestantes del grupo político PAD, y que exigían la renuncia del primer ministro Somchai Wongsawat, tomaron el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok, e impidieron la salida de todos los vuelos. El número de viajeros afectados se estima en unos 350 mil, que en su mayoría quedaron varados en Tailandia a la espera de la finalización del conflicto.

La toma del aeropuerto no fue una casualidad. Los manifestantes tenían claro que con ello afectaban al turismo, una de los principales sectores económicos del país, y agregaban mucha presión para sus reclamos. La decisión de la justicia tailandesa de considerar “ilegal” la coalición de gobierno y ordenar la salida del primer ministro solucionó el problema, pero tras 9 días sin vuelos, el aeropuerto tardará varios días en normalizarse. O sea, los manifestantes se fueron felices con la solución política, pero algunos viajeros pueden tardar varios días más en conseguir salir del país en un vuelo.

Pero el tema está lejos de solucionarse. A pesar de la salida del primer ministro, es más que probable que su partido, con mayoría en el Congreso, forme nuevo gobierno. En ese caso, los manifestantes ya han amenazado con volver a tomar el aeropuerto. Como planteábamos ayer con el caso Mumbai, ahí aparece la dimensión del riesgo. Una nueva ocupación del aeropuerto podría no tener lugar en el futuro, pero no estamos seguros de que no vuelva a ocurrir. El resultado es una acción sobre el presente: los viajeros se desesperarán por salir, como sea, de Tailandia, en prevención de una posible nueva toma y la suspensión de los vuelos.

Se podrá calcular en el futuro las pérdidas que ha sufrido Tailandia por la ocupación del aeropuerto, y también evaluar las cancelaciones de viajes que seguramente tendrán lugar ante las inciertas perspectivas políticas del país. Pero es interesante ver, para quienes estamos interesados en analizar el campo turístico, como un grupo político usa la importancia del sector de viajes como herramienta para agregar presión sobre un conflicto interno y apurar una rápida solución. Un ejemplo interesante de como el mercado turístico puede verse enfrentado a condiciones políticas que no maneja, pero que determinan su performance financiera en el corto y mediano plazo.

Sobre el conflicto en Tailandia y su (¿temporaria?) solución, pueden ver en los diarios ingleses Telegraph y The Guardian. Pueden chequear también la entrada sobre el tema en Global Voices (en inglés). Si alguien ve otro material interesante, en particular en relación con las consecuencias turísticas del conflicto político tailandés, avise en los comentarios. La imagen que abre la entrada fue tomada del blog Sacravatoons.

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3 comentario

  1. Tengo todavia muchos amigos allá de los años que viví en Tailandia, y unos amigos en particular se encontraron de pronto en el “limbo”… partieron a India de vacaciones por un par de semanas y los agarró el atentado. Tomaron un vuelo de regreso a casa y resultó que habian recien tomado el aeropuerto de BKK… ahora estan en Nepal (donde la aerolinea los llevó por nosequé problema tecnico!!) y esperan poder salir hoy de regreso a Tailandia… una locura! ((Eso si que es estar en el lugar equivocado en el momento correcto… jaja!))

  2. Hola, salvando las distancias y a otra escala, no me parece tan distinto a lo que hacen los distintos gremios aeronáuticos locales. Es cierto que una cosa es ser trabajadores del ramo y hacer paro como podría hacer cualquier sindicato, y otra cosa diferente es dirigir una protesta política al aeropuerto. Pero de todos modos, cada vez que hay un conflicto con los trabajadores aeronáuticos, el turismo -y su creciente importancia en la economía argentina- es un factor de presión importantísimo, así como el famoso resentimiento de la imagen pública del país.

  3. Marcela, efectivamente cuando los trabajadores de una aerolínea hacen una huelga, buena parte de la presión para solucionar el tema pasa, justamente, por los problemas ocasionados a los turistas. Pero el tema Tailandia va mucho más allá; durante 9 días TODOS los vuelos de TODAS las aerolíneas fueron cancelados. Por escala, esto es algo pocas veces visto, con 350 mil personas afectadas. Es un tema interesante, porque se trata de un bloqueo total, y sin posibilidad de cambiar de aerolínea.

    Ángeles, tus amigos las pegan todas :(

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