Una de las constantes que se pueden encontrar en la historia de los medios de comunicación es que los soportes nuevos suelen ser investidos de una enorme capacidad. Del cine se esperaba que matara al teatro; de la televisión, que terminara con el cine. Y la lista es más extensa. Cuando los blogs comenzaron a poblar la Red, también se los definió como “LA” plataforma de publicación personal. Todos tendríamos un blog, o varios.

Pero esto no va a suceder. Los blogs no son sinónimo de publicación personal. Son una de las plataformas disponibles. Hoy, muchos usuarios de la Red tienen sus blogs, pero muchos otros prefieren publicar en Twitter, Facebook, Flickr o Youtube. Se trata de servicios Web mucho más fáciles de mantener, que no exigen tanto trabajo y donde el centro de sus usos está en la interacción con tu comunidad de contactos.

Ya un par de años atrás, escribía en este blog que la gran utilidad de la plataforma blog en relación al mercado de viajes era, justamente, la posibilidad de recuperar la experiencia en primera persona. O sea, la experiencia del viajero sobre sus propios recorridos. Es hora de revisar esta afirmación, a la luz de la evolución de la plataforma blog, que ha ido transformándose en el lugar de publicaciones cada vez más especializadas. Ya sea por propuestas más corporativas, como las redes de blogs o los medios de comunicación tradicionales, hasta los blogs unipersonales como éste, cada vez más el terreno de los llamados “ProAms” o “professional amateurs”.

Los usuarios sólo interesados en el viaje o en averiguar datos puntuales siguen, mayoritariamente, en los foros, o se han mudado hacia las comunidades sociales. O llegan a nuestros blogs vía los buscadores. Y aunque siguen existiendo blogs de viajeros, creados puntualmente para determinados recorridos, su peso es mucho menor del que podíamos esperar algunos años atrás. De hecho, en este mercado, los blogs sobre viajes y turismo más leídos son, justamente, los que tienen una mirada más corporativa, profesional o ProAm. No es casualidad: posicionar un blog en los buscadores, para que lleguen visitantes desde allí, implica un trabajo de inversión de tiempo y trabajo, en crear nuevos contenidos, en optimizar las páginas, en pensar qué temáticas analizaremos, entre otros temas.

Entonces: el futuro parece reservar a los blogs un lugar cercano a los usuarios más interesados en crear contenidos de mayor nivel de elaboración. Dentro de esos usuarios, creo que la clave de la diferenciación sigue siendo la misma: la recuperación de la experiencia del viaje, en primera persona. Pero junto a ello, se abren otras estrategias de diferenciación: analizar tendencias, brindar información detallada sobre costos y calidad de servicio de las empresas del sector; entre otros. Será una manera de plantear una agenda y una narrativa diferenciada de los blogs que cubren destinos con información de tercera mano, o que hacen copy&paste, o que abusan de la nota de color -o que al menos la privilegian frente a la información más útil. De todos modos, estamos todavía en medio de muchos cambios, y esta tendencia “profesionalizante” de los blogs puede ser sólo una etapa de la evolución histórica del soporte.

La imagen que abre la entrada es una captura de pantalla de cómo lucía este blog en diciembre de 2003, cuando usaba el ahora discontinuado Pmachine como gestor de contenidos (y ése fue el segundo gestor; el primero, que usé por un mes y medio, fue B2). Pmachine ya no existe más y fue reemplazado por Expression Engine. La migración a WordPress fue en septiembre de 2004.

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