El diario argentino Clarín publicó un artículo sobre un punto muy conocido en el mercado de viajes: a los turistas, en muchos lugares, les cobran más caro que a los locales. La nota es únicamente sobre Buenos Aires, pero desde ya sería muy ingenuo limitar el problema a la ciudad. En el artículo se deja claro que es ilegal establecer precios diferenciados para turistas y nativos, y que los valores deben ser similares. Claro, esto algo muy complicado de establecer en sectores como los servicios -¿cuánto cuesta realmente una clase de tango?- pero tiene un punto que la nota no analiza: ¿acaso los pasajes aéreos en Argentina no discriminan entre extranjeros y residentes? ¿No está eso autorizado por el Estado? ¿Y los museos y parques nacionales que cobran valores diferenciados?

Me parece que vamos a tener que volver a leer la Ley de Defensa del Consumidor; parece que hay muchas excepciones… El artículo, de todos modos, revisa algunas “tácticas” desarrolladas para sacarle más dinero a los turistas.

Para leer la nota de Clarín, vayan a este enlace.

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