Lenin 1El Museo del Comunismo, en Praga, es un museo privado ubicado en el centro de la ciudad, justo encima de un McDonald’s -algo que ellos destacan en sus publicidades. En un espacio bastante pequeño, hay tres secciones: “El Sueño”, donde se compila propaganda de los comienzos del gobierno comunista en República Checa; “La Pesadilla”, con las consecuencias negativas de este período, y una última dedicada a la “Revolución de Terciopelo” que terminó con el comunismo y llevó al país a elecciones multipartidarias libres.

En el museo hay una cantidad bastante impresionante de objetos de la era comunista. Es uno de los pocos lugares donde pueden ser vistos, ya que todos ellos han sido removidos de las calles, donde originalmente se encontraban. Así, pueden hallar estatuas, carteles de calles, bustos y otros objetos de propaganda. La postura política del museo es bastante clara: durante décadas, el país -en ese momento, Checoslovaquia- estuvo ocupado por una potencia extranjera, la Unión Soviética, que impuso su política, y coartó las libertades de los checos. Por ello, hay un fuerte énfasis en la invasión soviética de 1968, que terminó con la “Primavera de Praga”. Se llamó así al período en el cual el gobierno de Alexander Dubcek, durante el cual hubo una política más abierta en el tema de la libertad de prensa. El intento terminó con la invasión por parte de la Unión Soviética y el reemplazo del gobierno por uno más afín a la línea oficial del Partido Comunista ruso, además de la ejecución de Dubcek y otros dirigentes. En la sección dedicada a los documentales, podrán ver algunos filmes breves dedicados a esa parte de la historia.

Demasiados objetosSi bien la cantidad de objetos es interesante, el espacio es demasiado pequeño, y el ordenamiento es a veces bastante caótico, y sin el suficiente contexto. Algo que se extiende a lo histórico; si bien hay bastante atención a la caída del régimen comunista, no hay material suficiente para analizar como llegaron los comunistas al poder en su momento. Y la representación de los soviéticos / rusos sigue siendo claramente hostil. Si tienen alguna duda, miren una de las postales que venden en el museo:

Postales y dientesEn este sentido, se trata de un museo bastante original, con una posición política bien clara, aunque ello los lleva a descuidar en algunos casos un mejor trabajo sobre las condiciones históricas en el período de la consolidación del gobierno comunista checoslovaco. Particularmente, para quienes no vivimos ese período y no residimos en la República Checa.

Más información en el sitio oficial del museo. La entrada cuesta 180 coronas checas, 12 dólares ó 7,65 euros. Está abierto todos los días de 9 de la mañana a 21 horas, y se encuentra en la calle Na Prikope 10 -mapa en este enlace.

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