En el sitio de The Economist publican una guía para viajeros de negocios, que les marca algunas pautas de cómo comportarse en Buenos Aires. Algunas cosas son muy conocidas -la impuntualidad, los desayunos con dulces y pocas cosas saladas, la informalidad de la economía local- pero hay un punto interesante por su importancia: cómo saludar. Más de uno pensará que se trata de un detalle no tan relevante, pero no deja de ser relevante que, en un resumen dirigido para hombres de negocios, esto aparezca tan destacado.

Parte de la importancia de estos consejos se basan en quienes son los principales lectores de The Economist: ingleses y estadounidenses. No conozco bien el caso de Gran Bretaña, pero en Estados Unidos las formas de saludo son bastante distantes para el estándar sudamericano. No es raro que te saluden con un simple “hi” y levanten apenas la mano para saludarte. Tal comportamiento no es muy aceptable por estos lados, donde es obligatorio dar un beso en la mejilla a las mujeres y la mano a los hombres. Y, al menos en Buenos Aires, una vez que entras en confianza, los hombres también se saludan con un beso -otra de las influencias del fútbol en nuestra vida cotidiana. Ojo, lo del beso entre hombres corre más bien en Buenos Aires y grandes ciudades de la Argentina, y no en todo el país.

Eso sí: del mate no dicen nada. Cosas como “hay que tomar de la bombilla hasta que haga ruido” o “sólo diga gracias cuando quiera dejar de tomar” serían incomprensibles para los lectores de The Economist :P.

Si quieren mirar la guía de “cómo comportarse en Buenos Aires” según The Economist, pueden hacer clic en este enlace.

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