Que todo hecho histórico o acontecimiento puede ser turistificado es algo que ya aparece como demasiado evidente. Desde ya, podemos discutir esa “turistificación”, quejarnos del marco en el que sitúan el acontecimiento, dar cuenta de las consecuencias de esa comercialización, o simplemente abandonarnos ante la previsibilidad de las tendencias en el mercado turístico. Desde ya, el sitio donde se alzaban las Torres Gemelas, el ahora llamado Ground Zero de Manhattan, New York, no escapa de ello. Pero hay un punto clave en este sitio: las autoridades locales ya tomaron hace tiempo la decisión de transformar el lugar en un sitio para un nuevo edificio, el “Freedom Tower”, y han procedido a quitar, de manera temporal, todos los signos visibles que permitan establecer una turistificación intencional del lugar. Lo que hoy vemos es, básicamente, una gran obra en construcción.

Abajo pueden ver el estado de la obra en los últimos días de diciembre del año pasado:

Si no fuera por los que venden remeras en los alrededores, y la Capilla de St Paul, que se encuentra a apenas una cuadra, y es un verdadero memorial de lo que sucedió en septiembre de 2001, no habría demasiado que ver en el Ground Zero. Claro que esto algo transitorio; en el plan de la obra, está prevista la construcción de un Memorial de homenaje a las víctimas del atentado. La obra no tiene un interés únicamente turístico, pero no puede dejar de pensarse que se transformará en un sitio regular de visita para los visitantes que lleguen a New York.

Las obras, además, están separadas, como cualquier construcción de gran magnitud, por alambrados y otras medidas de seguridad. Para verlas mejor, la mejor perspectiva no está en la calle. Hay mejor vista de la obra desde el recorrido del Path, el metro que une Manhattan con localidades en New Jersey, del otro lado del río -por ejemplo, Newark y Hoboken. En mi caso, descubrí esto de casualidad. Una mañana, bajé en Newark y combiné el tren con el Path, para poder llegar a la zona donde antes estaban las torres. El recorrido de este metro es una buena ilustración de porqué New Jersey siempre aparece construido como un lugar nada lindo; el Path atraviesa fábricas abandonadas, va encajonado entre autopistas con paredes manchadas, y tiene estaciones tan feas que impresionan. Pero casi al llegar al Ground Zero, tiene un espectáculo interesante: atraviesa justo al costado de la obra en construcción, y te permite ver todo mucho mejor que desde la calle. No me pidan fotos ni videos, no me pareció que fuera el lugar más adecuado del mundo para ponerse a tomar imágenes.

El Path sale justo desde la estación World Trade Center del metro de New York. Sé que la mayoría de ustedes, cuando visite New York, ya bastante ocupados estarán con recorrer Manhattan, y eventualmente zonas de Brooklyn, Queens o el Bronx. Pero si les interesa acceder a esas zonas de la ciudad donde el glamour y la planificación turística quedan muy lejos, un recorrido en el Path que va a Newark es uno de los mejores ejemplos -y no toma más de 20 minutos. El boleto cuesta 1,75 dólares.

La página oficial del Path se puede ver en este enlace. Más datos sobre el Freedom Tower y el plan de obra, en la Wikipedia (en inglés). Sobre el tema de la comercialización del Ground Zero como un espacio turístico, pueden ver una entrada anterior en este blog.

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