Este es un tema conflictivo: el peso que las aerolíneas nos permiten llevar en nuestras valijas, y lo que cobran en el caso de que tengamos sobrepreso -y cuán estrictos sean en aplicar las reglas. Se trata de un tema cada vez más problemático, ya que muchas aerolíneas, con el fin de ahorrar combustible y lograr más ingresos, han reducido el peso permitido y han hecho mucho más estrictos los controles. Además, y en el caso aquellos que permiten llevar entre 40 a 50 kilos para vuelos largos, por lo general permiten dos valijas con un máximo de 20 a 25 kilos por cada una. Si llevamos sólo una, pero pesa, por ejemplo, 27 kilos, nos cobrarán por el sobrepeso.

Hace algunos días Peter Greenberg, de MSNBC, contaba como JetBlue EasyJet se las arregló para cobrarle nada menos que 1100 dólares por sobrepeso en dos vuelos diferentes. Y eso a pesar de que había marcado, en el formulario en Internet, que llevaría una valija extra.

Y estos temas se hacen más complicados a medidas que debemos tomar varios vuelos. Uno de los problemas es que las aerolíneas cambian sus reglas cuando quieren, a veces incluso cuando ya nos encontramos en el destino. Ángeles Novillo me contaba que a una amiga le cobraron 32 euros por 4 kilos de sobrepeso a su regreso desde New York a Barcelona. ¿El problema? Habían cambiado las restricciones, y de 25 kilos por valija habían pasado a 20 kilos. Como llevaba una pieza de 24 kilos, a la ida no pagó nada, pero a la vuelta… estaba excedida en el peso del equipaje.

Y en mi caso, LAN se las arregló para mostrarme lo cambiante que son las reglas por el peso del equipaje. Mi regreso de New York a Buenos Aires iba a tener una escala en Lima, donde me quedé 10 días. Teníamos un sobrepeso de 10 kilos. Averiguamos en New York, nos dijeron que cada valija podía pesar hasta 23 kilos; pero si pesaba entre 23 y 32, cobraban 25 dólares. Y nos aclararon que en el trayecto Lima – Buenos Aires nos volverían a cobrar 25 dólares de sobrepeso. Obviamente, eso no cae bien, pero estábamos avisados.

Pero en Lima, al embarcar el equipaje, empezó el problema. Primero, que el límite de equipaje era de 20 kilos por persona. Luego, cuando explicamos que veníamos de New York, nos dijeron que respetaban el peso permitido para vuelos desde Estados Unidos -dos valijas de 23 kilos cada una-, pero que el sobrepeso se pagaba por kilo. Discutimos. Nos dieron la razón luego de consultar a una supervisora, y nos dijeron que avisarían en en la caja que debían cobrarnos 25 dólares. Pero la cajera insistió en que se cobraba el sobrepeso por kilo, y otra supervisora le dio la razón. Resultado final, hubo que pagar 53 dólares por el mismo sobrepeso que antes habíamos pagado 25 dólares.

Una de las cuestiones que más llama la atención, en el caso de LAN, es lo mal capacitada que se encuentra el personal de atención. Al principio, no sabían que debían respetar el límite de peso de un vuelo a Estados Unidos; luego, tenían dos versiones para el cargo por sobrepeso, y ambas apoyadas por supervisoras. ¿Acaso se espera que nosotros, como pasajeros, estudiemos todo el reglamento de LAN para saber qué hacer en estos casos? ¿Por qué LAN aplica dos reglas diferentes de sobrepeso en dos trayectos diferentes del mismo vuelo?

Entonces, de a poco, las aerolíneas conseguirán varios objetivos. La primera, que ni se nos ocurra llevar sobrepeso; al fin y al cabo, ya no sabemos cuánto se les ocurrirá cobrarnos. Segundo, recuerden que el peso máximo por valija es cada vez más estricto; no llevan una valija grande con más peso del permitido por pieza, porque probablemente terminarán con menos dinero en el bolsillo.

A la nota citada de MSNBC llegué gracias a un aviso de Ángeles.

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