En Estados Unidos, la propina es un tema realmente interesante. No se limita, como en otras naciones, a restaurantes y alguna actividad más. Alcanza otros ámbitos también, y vale la pena tomar en cuenta el dato a la hora de hacer algunos cálculos. Sobre todo, si vienen de países donde no se deja demasiada propina, o incluso se opta por no dejar nada -en buena parte de América Latina no se deja mucho más allá del 3 al 5% de la cuenta de un restaurante, con suerte.

Arranquemos por el lado obvio: restaurantes. La propina “típica” es del 15%. Y digo lo de “típica” porque es absolutamente común ver a los comensales en los restaurantes con la cuenta en sus manos y calculando el monto a dejar como propina. Pero, y esto es importante, en muchos restaurantes los mozos esperan un poco más: al menos un 20%. No se sorprendan si, a pesar de dejar el dinero de propina apropiado, igual no los saludan con muy buena onda. Es muy probable que algunos restaurantes les carguen la propina directamente en la cuenta. Por ejemplo, el Applebees de Times Square nos sumó el 17% en concepto de “gratuity”, aunque se aclaraba que no estábamos obligado a pagarlo -diferente al caso de países como Brasil, donde en muchas ciudades el 10% de propina al mozo viene en la cuenta, sin más. Supongo que para quitarlo de la cuenta había que llamar al mozo y pedir una nueva adición sin el gratuity, lo cual equivalía, me parece, a colocarse un cartel de tacaño :P . Pero fue una experiencia aislada, y no recuerdo otro lugar que hicieran lo mismo. Ojo: no digo que el 100% de las personas dejen el 15% de las propinas, pero lo hace la enorme mayoría. Igual, no es una obligación ni deben andar con una calculadora encima tampoco.

Ahora bien: las propinas se extienden a otros ámbitos. Los taxistas también esperan su “gratuity”. Para ser sincero, no sé cuál es el porcentaje que se estila aquí, porque no tomamos un sólo taxi en toda la estadía en New York -el metro bastó para moverse con comodidad. Pero recuerden que el taxista espera algo de propina -lo aclaro sobre todo para aquellos que viven en países donde normalmente no se deja propina en los taxis, como en Argentina. Y como el viaje no es nada barato, dejar de 3 a 5 dólares es visto como normal.

Los repartidores de comida -el famoso delivery- también esperan su propina. No son las dos monedas del cambio; es un poco más, como dos dólares o un porcentaje que va del 5 al 10% del costo del envío. Si se les ocurre pedir comida desde algún lugar, calculen eso en el costo.

Otros profesionales que esperan propina son los peluqueros, o cualquier persona que los atienda en una peluquería; lo usual en estos casos es de un 10 al 15%. También los que lavan el auto en un local especializado. El que trae el diario también recibe propinas, pero usualmente no es mucho. Quienes te sirven la cerveza en el bar, también, aunque en este caso con un dólar por cerveza la cuestión se arregla.

Pero una de las mejores expresiones de la “cultura de la propina” es el “tip jar”; o sea, un recipiente colocado delante de la caja, donde se puede dejar algún billete o moneda para los empleados. Se los puede ver en muchos lugares, como Starbucks o las cadenas de fast food. Es interesante porque se trata de sitios de auto servicio; tomamos nuestra comida y la llevamos a la mesa, sin que haya más atención. Pero si les parece que les hicieron un buen café o la cajera los atiende de buena manera, no está mal dejar algo -en ese tipo de lugares a veces, en vez de dirigirte la palabra, los cajeros te gruñen :P.

Y se van a sorprender de la cantidad de sitios donde encontrarán sugerencias sobre dejar propina. En Washington, por ejemplo, tomábamos un shuttle gratuito que nos llevaba del hotel a la estación más cercana del metro. Y justo encima del conductor, estaba este cartel:

Tip

Así que vayan prevenidos :)

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