US Dollar Bill
En los últimos meses, el valor del dólar no ha parado de depreciarse con respecto a muchas monedas. Para quienes leen este blog, lo más importante es la progresiva caída del dólar frente al euro y las monedas latinoamericanas. ¿Qué consecuencias se están dando para quienes viajar fuera de su país? Obviemos las consecuencias para Estados Unidos, donde seguramente tendrán más turistas internacionales gracias al cambio más atractivo.En América Latina, algunos países están experimentando un notable apreciación de su moneda local. En Brasil, el real cotiza a valores que no van más allá de 1,80 por dólar, cuando algunos años atrás estaba por encima de 3 reales. En Perú, el dólar se vende a algo más de 2,80 soles, el mismo valor que en 1998. Otros países, como Argentina, mantienen el valor nominal -un dólar, 3,15 pesos- pero en un contexto de mayor inflación, que termina por incrementar los valores locales en dólares. Y para Europa, la apreciación del euro, ya por encima de 1,50 dólar por euro, es algo que aparece todos los días en las noticias.La pregunta es: ¿qué consecuencias va a tener para el turismo en Europa y América Latina la depreciación del dólar? Si chequeamos las noticias, en realidad hay más preocupación por las consecuencias de una larga recesión en Estados Unidos y sus consecuencias sobre el comercio mundial que por el valor de la moneda, incluso para una divisa de referencia. Desde hace cuatro años las cifras del turismo internacional mejoran año tras año, pero si el comercio mundial y el crecimiento del PBI mundial se debilitan, habrá que esperar algún impacto negativo sobre el mercado de viajes.

Aunque, por ahora, el tema más importante, con respecto a los precios ligados con el turismo internacional, es la suba de los precios por la gran demanda. Y si los costos internos suben en dólares, difícilmente vayamos a dejar de encontrar aumentos de precios en los valores de hoteles y tours -el tema de los pasajes de avión va por otro lado, en particular por la fuerte competencia global entre las aerolíneas.

Eso sí: el impacto mundial sobre el turismo no se dará tanto por la caída en la cantidad de viajes de ciudadanos estadounidenses hacia el resto del mundo. Ya viajan bastante poco en comparación con otros países desarrollados -el porcentaje de estadounidenses con pasaportes es realmente muy bajo, no mucho más allá de 20 ó 25% del total de la población- y por lo general se mueven dentro de su propio país.

La imagen que abre la entrada fue tomada por SqueakyMarmot, y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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