Apenas he estado unos días en Lima, Perú, y por motivos familiares. Apenas si me he movido por la ciudad, y me he quedado casi todo el tiempo por San Miguel, una zona de la ciudad cercana al aeropuerto. Pero, como parte de esa estadía, puedo apuntar algunos temas interesantes.

1) El valor del dólar, como en muchos países, no para de caer. Hoy cotizaba a 2,88 soles por dólar, un valor que no se registraba desde 1998. Sí, hoy el dólar cotiza en Perú al mismo valor que diez años atrás.

2) El tráfico es la misma catástrofe de siempre. Aunque por lo que he visto, hay intentos por comenzar a mejorar la situación. Por ejemplo, habrá nuevos buses en ciertas zonas de la ciudad, y para ello hay avenidas cerradas, como Bolognesi, en la zona de Barranco. De todas maneras, las cosas no cambiarán del todo hasta que no se termine de formalizar el resto del transporte. Esto incluye dejar de pagar a conductores y cobradores de buses por el sistema de destajo -o sea, cobran una comisión de lo que producen- y que los taxis deban tener taxímetro. Esto implicará, sin dudas, un aumento en los costos del transporte en Lima. Me pregunto como reaccionarán muchos de los habitantes de aquí, acostumbrados a regatear el valor del taxi y a parar buses en cualquier lugar, ya que estos están a la búsqueda de pasajeros y se detienen donde sea para que éstos asciendan.

3) Me puse al día con el chifa, el ceviche, pollo a la brasa, hamburguesa a lo pobre de Bembos, mis desayunos con huevera y pescado frito y el pisco sour. Duró poco pero estuvo bien.

4) Me sorprende la escasa cobertura de los programas informativos acerca del juicio contra Alberto Fujimori. Los temas que se juzgan allí son tan graves y cercanos en la historia que, creo, deberían interesar mucho más. Y si no se tiene cable para ver el canal de noticias N, propiedad del diario El Comercio, casi no se tiene acceso al juicio. Desde ya, la gran mayoría de los peruanos no tiene cable, claro.

5) Al menos en la zona de San Miguel, hay un apreciable aumento del consumo, en particular en centros de compra dirigidos a la clase media y media alta. Hay malls como Plaza San Miguel que están ampliando la cantidad de comercios. Perú ha optado en los últimos años por una política económica liberal, con mucho énfasis en los acuerdos comerciales con otros países, un camino ya seguido por Chile en la región. Y como se ha visto en Chile, ese tipo de crecimiento puede llevar a la creación de riqueza pero también a una profunda desigualdad, a través de mayores diferencias entre ricos y pobres. A simple vista, vemos más consumo, pero también la persistencia de la informalidad en el comercio en Lima. Perú está en el medio de un proceso económico que seguramente se va a profundizar cuando entre en vigencia el tratado de libre comercio con Estados Unidos, que aún no se ha terminado de reglamentar. Cuantos se beneficiarán de ese proceso de cambio de la economía es una buena pregunta, pero vamos a tardar varios años en responderla.

Y la próxima entrada, desde Buenos Aires. Todavía tengo muchas cosas pendientes de Estados Unidos.

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