Desde septiembre de 2001 para acá, tomar vuelos aéreos ha sido una empresa cada vez más compleja y molesta. Por un lado, las mayores medidas de seguridad han provocado más y más medidas que demoran el ingreso de los pasajeros al avión; pero por otro, la crisis económica de muchas aerolíneas y el crecimiento de la cantidad de pasajeros han derivado en un progresivo empeoramiento de la calidad de servicio de muchas aerolíneas, con frecuentes demoras y cancelaciones de vuelos. En su número de febrero, la revista Wired le dedica su nota principal a “cosas que apestan”, entre las cuales, claro, están los vuelos en avión. Y publican una serie de datos muy interesantes sobre vuelos en Estados Unidos, cifras que probablemente sean mucho peores en América Latina. Veamos algunas:

* 800 millones de pasajeros volaron en Estados Unidos en 2007. Pero pocas aerolíneas incorporaron aviones en la medida en que la demanda crecía. Para meter a todos los pasajeros en los vuelos redujeron la distancia entre asientos en la clase económica -de 35 pulgadas a 32- y aumentaron los índices de ocupación del 65 al 80%. Y apelaron aún más al overbooking: medio millón de personas en Estados Unidos quedaron sin volar en 2007 por falta de asientos a pesar de tener su boleto comprado. Si bien la mayoría optó por resignar su espacio a cambio de alguna recompensa, como pasajes gratis, nada menos que 52 mil pasajeros fueron “bajados de manera involuntaria” de los vuelos, un 20% más que una década atrás. Y no esperen que la situación mejore, ya que para 2015 se estima que mil millones de pasajeros vuelen sólo en Estados Unidos.
* Imposibilidad de ubicar más vuelos en el espacio por las limitaciones de los radares. Los nuevos sistemas basados en GPS permitirán reducir el espacio entre aviones en vuelo, pero se esperan que recién funcione a pleno en Estados Unidos para 2022.
* 7,25 pasajeros cada mil se quejaron por problemas con la recepción del equipaje en Estados Unidos. La cifra aparece como pequeña, pero en 2006 había sido de 6,45 y una década atrás de 4,88. O sea, una sensible disminución de la calidad de manejo del equipaje.
* 25% de los vuelos en Estados Unidos salen con demoras; y en verano, esa cifra sube al 30%. El promedio de todas las aerolíneas estadounidenses es del 73,5% de puntualidad en las salidas.
* Apenas 14.874 controladores aéreos manejan 64 millones de vuelos en todo el país. Un cuarto de esa fuerza laboral es nueva y poco entrenada, y no debería trabajar sin supervisión directa. Hace algo más de dos décadas, Ronald Reagan lograba una victoria clave contra los sindicatos estadounidenses al quebrar la huelga de los controladores aéreos, e imponer una mayor “flexibilidad laboral”. Tales políticas de desregulación no deberían ser separadas del actual estado del control del tráfico aéreo en Estados Unidos -aunque seguramente habría que investigar más sobre el tema.
* Progresiva complejización de los requisitos de seguridad, con muchas medidas sobre tamaños y pesos -ya hablaremos pronto del tema. Una de las consecuencias: las filas para chequeos ahora demoran más, y van de los 8 a 11 minutos de Los Angeles a los 26 minutos de Atlanta.

Una simple mirada sobre los datos de la nota muestran que la calidad del servicio brindado por las aerolíneas en Estados Unidos ha empeorado sensiblemente en la última década, tanto en calidad de servicio como la seguridad en vuelo.

La nota no se concentra mucho en el tema de las exigencias de seguridad que los organismos federales estadounidenses imponen a los pasajeros, pero ese es tema de otra entrada.

La nota completa de Wired se puede leer en este enlace.

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