Desde hace varios años, McDonald’s sigue una estrategia de diversificar un poco sus propuestas, antes casi por completo concentrada en las hamburguesas y otros productos fast-food. Ya desde hace al menos tres años ha agregado ensaladas y más postres a su oferta, y prueba con cierto éxito en varios países la apertura de cafés, muchas veces en la parte delantera de los locales tradicionales de comida -al menos en Argentina se les conoce como “McCafé”, nada demasiado creativo.

¿A que viene esta introducción? A que leo en The Wall Street Journal que McDonald´s abrirá en 14 mil de sus locales en Estados Unidos secciones dedicadas al café, con baristas que servirán capuccinos, frapuccinos y todo lo que sirve Starbucks. De hecho, la estrategia parece clara: McDonald’s ha decidido que su peso es suficiente como para competir con una del tamaño de Starbucks.

La verdad, no tengo ni idea cuanto más se podrán saturar los mercados de Estados Unidos. En ciertas zonas de Manhattan es más fácil encontrar Starbucks que cualquier otro tipo de local; hay uno cada cuadra y media. A eso le tienen que sumar la presencia de Dunkin’ Donuts -que por cierto tiene un café realmente feo, en particular el que sirven caliente-, que también apuesta fuerte por el mercado de café, y los Seattle’s Best que están dentro de los locales de Borders -ya llegará el tiempo de hablar sobre Starbucks y Seattle’s Best. A eso hay que sumarle los locales independientes. Es absolutamente normal encontrar en New York personas por la calle que cargan sus cafés “to go”, mientras van al trabajo, hacia su casa o la entrada del subte. Y eso sucede a cualquier hora del día, a las siete de la manaña o las once de la noche. De acuerdo a lo que dice The Wall Street Journal, el 80% del café comprado en Starbusck se consume fuera del local. Es impresionante ver la rotación de mesas que hay dentro de muchos locales, en particular los días de semana; quienes se quedan sentados no suelen hacerlo por más de 15 minutos. Los fines de semana las cosas cambian un poco, pero la costumbre, tan común en América Latina, de quedarse largo rato en el establecimiento en plena charla mientras se toma café, por aquí se ve más bien poco. Todo el mundo está apurado.

No es la idea de la entrada discutir el tema de la calidad de los diferentes cafés; más bien, mi interés es dar cuenta de cierta sensación de incredulidad: ¿hasta donde puede dar el mercado del café? ¿Realmente puede crecer mucho más en ciertos mercados, o realmente lo están saturando a más no poder? Starbucks desde hace tiempo ha movido sus piezas; ahora tiene más sandwiches y comidas rápidas en sus locales, además de los acompañamientos para el café a los que se limitaba antes, como muffins y galletitas. Y ofrece muchas combinaciones de cafés, espressos y frapuccinos, a tal punto que se pueden probar al menos dos docenas diferentes de combinaciones. Y yo recién voy por cinco :P. McDonald´s va a arrancar con muchas menos opciones, y con un proceso de preparación de café mucho más automatizado que el de Starbucks.

Pero donde McDonald´s puede hacer realmente la diferencia es en los países donde Starbucks todavía no ha llegado, y donde puede buscar ganar el mercado del “café fast-food”. Que no tengo ni idea de cuán bueno será, aunque seguro será bueno negocio…

La nota de The Wall Street Journal sobre McDonald’s y Starbucks se puede leer en este enlace.

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