Aún no subí al Empire State. Hay que hacer filas larguísimas, y tener paciencia. En cambio, si subí al Top of the Rock, el edificio que construyeron los Rockefeller y dentro del cual están los estudios de la cadena NBC. La entrada cuesta 17 dólares, y el mejor momento para subir es, en esta época del año, hacia las cuatro de la tarde, cuando ya está atardeciendo -a las cinco y media ya es de noche. Al menos, en nuestro caso, casi ni tuvimos que hacer filas. Compramos el ticket en una pequeña casilla en Rockefeller Center, y nos dirigimos a la vuelta, a la entrada -hay una cartel que dice “Deck Observatory”. Allí esperamos algo más de diez minutos para la revisión de mochilas.

Tras tomar el ascensor, 67 pisos más arriba se llega a la primera terraza; en total son tres. La que se encuentra en la cima es la única en la cual se puede ver la vista son grandes paneles de vidrio delante. O sea, es la mejor opción para quienes quieren tomar fotos. Por razones que desconozco, no dejan llevar trípode. Tal vez sea por seguridad, pero me parece que es más por un tema comercial que por otra cosa. Así que para tomar imágenes van a tener que arreglárselas para apoyar la cámara en algún lado.

Si suben al atardecer pueden encontrarse vistas como ésta:

Atardecer en New York 2
O una impresionante vista del Empire State, que se encuentra justo enfrente del Top of The Rock:
Atardecer en New York
No puedo comparar la vista que hay desde el Top of the Rock (TOTR)con otros edificios de la ciudad, por la simple razón que es el primero al que subo hasta la cima. Pero una de las cosas más interesantes es que desde el TOTR hay una excelente vista del Central Park, que se puede ver completo. Lo único malo que se me ocurre es que no se puede ver bien el edificio Chrysler, uno de los más bellos de New York, y que se encuentra casi completamente tapado por otro.Una vista más general de cómo se puede ver la ciudad desde el TOTR:

New York
Por cierto, en la segunda terraza hay un pequeño negocio de venta de souvenirs. Obviamente, todo tiene que ver con el edificio y con New York. Aún cuando no se pueda decir que haya demasiada originalidad, al menos los diseños de vasos térmicos, imanes, postales y posters al menos no se ven en otros lados, sobre todo lo que tiene que ver con el Top of the Rock.Desde ya, hay que quedarse hasta que caiga la noche. Con ella llega un frío que los hará tiritar; si visitan la ciudad para fin de año, mejor lleven todo el abrigo que puedan, lo que incluye sobre todo guantes y algo para cubrir la cabeza -y que no se vuele con el viento. Y en la noche podrán tener vistas como ésta:

New York, de noche
Con frío y todo, vale la pena. Tiritarán felices ante esa maravillosa y dispendiosa cantidad de luces, y no podrán parar de sacar fotos. Serán turistas, claro, pero por un rato uno puede olvidarse de la reflexión sobre la experiencia del viaje, poner el ojo detrás de la cámara, y dedicarse a mirar.

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