El año pasado se estrenó la película “Borat”, una comedia cuyo personaje principal es un periodista de Kazajistán, y en donde en general los kazajos eran retratados como antisemitas y racistas a más no poder. Obviamente, en ese país no tomaron nada bien el filme, y amenazaron con hacer juicio a los productores. Al final no pasó nada.

¿A qué viene todo esto? A que ahora el ministro de Turismo y Deporte de Kazajistán, Temirjan Dosmujanbetov, reconoció que estaban recibiendo solicitudes de viajeros para conocer Kazajistán, motivados por el interés motivado por ver “Borat”. Al final, la película resultó ser una externalidad positiva para el turismo en esa zona del mundo… En fin, quien entenderá a los turistas :P . Más en Periodista Digital (gracias José por el aviso).

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