Una red mundial de sofas

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Couch Surfing es una red que tiene un objetivo: permitir el intercambio de lugares donde pernoctar en las ciudades que visitamos -el sofá al que hace referencia el nombre de la red-, y a la vez permitir una mayor interacción entre viajeros y habitantes del lugares. Según sus propios datos, tienen más de 300 mil miembros en 31 mil localidades en todo el mundo. Una vez que nos anotamos en esta red, nos comprometemos a ofrecer un lugar en nuestra casa a un viajero, y a cambio podremos solicitar un lugar cuando nos traslademos a otra ciudad.Hace algunas semanas el diario estadounidense The New York Times le dedicó una nota a esta red, y ahora el diario español El País la tradujo. Vale la pena leerla, sobre todo porque está hábilmente construida a partir de las historias que ocurren en esa red de intercambio.

El texto en español lo pueden leer en este enlace (gracias José por el aviso)

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4 comentarios sobre “Una red mundial de sofas

  1. Luego de casi 3 años siendo parte de CouchSurfing, confieso que el crecimiento y lo masivo de los medios ha hecho que este más en la mira de la gente. Sin embago, me encanta aún como herramienta para conocer a gente interesante, con espíritu viajero y dispuesta a compartir sus historias. Vaya que creces rodeandote de este tipo de gente.

    Si necesitan un couch por Barcelona no duden en avisar ;)

  2. Pero la nota de The New York Times es superior. Claro, tienen un periodista dedicado a esa nota, fotografías en varios países, pero al concentrarse en las historias, y cruzar eso con las características de la red de CouchSurfing obtienen un mejor resultado. Pero la nota de La Nación es un buen complemento :) .

  3. Acabo de terminar un intercambio de viajeros en casa.
    La semana pasada tuve un israelita por 4 dias, un irlandes por 1 noche, y esta semana regresó el irlandes por 4 noches, mientras tenía una pareja de francia por 3 noches. Fue una semana increíble!

    Toda: gente que acepté de buena gana por ser viajeros experimentados, con muchos destinos en común y con pasión por la cocina. Durante el día se dedicaban a pasear mientras yo hacía mi trabajo, y por las noches nos turnabamos para ofrecernos cenas con recetas autóctonas de cada país mientras todos cocinabamos juntos y charlabamos, buenos vinos de por medio. Lo recomiendo a cualquiera que haya viajado tupído y sepa lo que esta gente viajera carga en su mochila de recuerdos. No puedo esperar a que llegue mi viaje a medio oriente!!

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