Lonely Planet
La compra, por parte de BBC Worldwide, el brazo comercial del multimedios inglés BBC, de la editorial Lonely Planet (LP) es un hecho muy interesante para analizar. El primer punto es el tema de la independencia. Más allá de la calidad de las guías puntuales, LP se destacaba por tener una amplia variedad de destinos cubiertos, incluso algunos no tan comerciales. Como editorial independiente, durante mucho tiempo fue un ejemplo de cómo se puede crecer en el mercado de viajes sin tener una gran empresa detrás. Pero desde hace varios años la editorial ya venía con problemas. Por un lado, varias guías de países fueron discontinuadas por la imposibilidad de financiarlos y la falta de demanda. El mismo Tony Wheeler reconocía ello en una entrevista que a principios de 2006 la revista brasileña Trip -y que merecería ser resumida en una entrada futura. Por otro, la compañía no acertaba en una buena estrategia online. A pesar de tener una marca muy reconocida, parte del segmento online ya había sido ocupado por empresas como TripAdvisor, que se habían mostrado más dinámicas en construir comunidades fuertes alrededor del tema del turismo. Tampoco hubo mucho suceso en el tema de realización de videos y programas de televisión. Finalmente, Lonely Planet era una marca muy fuerte, pero a la vez sus fundadores, Tony y Maureen Wheeler, no encontraban la clave adecuada para expandir sus productos. Porque ese punto era casi indudable: para sobrevivir y seguir produciendo tantas guías, la compañía necesitaba crecer y encontrar nuevos nichos exitosos.

Pero como plantea Tony en el comentario en la breve entrada anterior que le dediqué al tema de la venta de Lonely Planet, el tema de la independencia no puede ser planteado de manera simple. El tema es como incorporará BBC WorldWide a la editorial dentro de su estructura, y qué ideas tiene para ella. Si usa su dinero para expandir la calidad de las guías y actualizaciones más periódicas y mejor realizadas -algo que se ha criticado de varias guías en los últimos tiempos- probablemente la operación no tenga un impacto negativo. Pero si los productos de LP pasan a ser integrados en otros formatos, como el televisivo, donde suele existir mayor presión por el tema publicitario, en ese caso el futuro podría ser mucho menos positivo.

Pensar la venta de Lonely Planet a una gran empresa es, al menos, un cruce de dos tendencias. Por un lado, la que lleva a una fuerte concentración de medios en el mercado global, gracias a la caída de muchas regulaciones previas. Pero también implica pensar en que la estrategia de crecimiento de LP no estaba resultando muy exitosa, en particular en el aspecto televisivo e Internet. Veremos si con esta operación, y con la permanencia de sus fundadores dentro de la compañía con una participación del 25%, LP recupera la buena senda. Y actualiza un poco más seguido las guías de esta parte del mundo, porque varios títulos han sido muy criticados por sus datos desactualizados.

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