Desde hace décadas hay una discusión sobre modelos de desarrollo de ciertas zonas con un atractivo para los turistas: optar por impulsar el turismo y luego lidiar con la llegada masiva de visitantes, o preferir apostar por la tranquilidad, a costa de una menor actividad económica. Esta disyuntiva, enfocada en el Córcega y Mallorca, aparece relatada en el blog de Martín Varsavsky. Mientras que Mallorca está repleta de turistas y con una gran actividad, Córcega está casi estancada económicamente, y tiene un ingreso per cápita que esté entre los más bajos de Europa.

En el texto de Varsavsky incluso aparece allí otra de las dualidades que siempre nos marcan como viajeros y turistas: la disponibilidad de una buena infraestructura, o la tranquilidad y la cercanía con la gente local. Por un lado, nos encantaría la tranquilidad de Córcega, pero probablemente reclamaríamos luego más opciones; y por otro, aprovecharíamos la gran disponibilidad de opciones de Mallorca pero estaríamos hartos de ver tanta gente.

La verdad, no me gustan las playas con mucha gente en verano, así que seguro me quedaría con Córcega :).

El texto de Martín Varsavsky se puede leer en este enlace.

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