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La supervivencia de las guias de viaje

Cada vez que un nuevo medio irrumpe en la sociedad, siempre hay expectativas un poco exageradas sobre ellos. Cuando Internet comenzó a crecer, muchos esperaban que reemplazara cualquier tipo de formato o transacción física. La explosión de la burbuja de Internet allá por 2000 terminó con esas desmedidas ilusiones. Pero muchas veces queda un poco oculto otro hecho interesante de los nuevos medios: que muchos agentes buscan lograr que hagan el papel de los viejos medios. Por ejemplo, en el caso de Internet, no sólo se esperaba que reemplazaran a los soportes físicos; también querían que cumplieran su mismo rol.

Varios años después de que Internet ganara mucho espacio en nuestra vida, las guías de viaje aún gozan de buena salud. A pesar de la enorme producción de contenidos en la Red y la sobreabundancia de datos, no hemos logrado alcanzar la mayor virtud de las guías: la organización de la información en un formato cómodo y que puede consultarse rápidamente. Es por ello que buena parte del futuro de las guías de viajes se concentra en su capacidad de formalizar, organizar y ordenar el conocimiento necesario para visitar ciertos destinos. Para ello, es necesario contar, desde ya, con buenos gestores de la información. Y que son, claro, los editores y escritores encargados de las guías.

Probablemente sea la manera de organizar la información el mejor capital de guías como las Lonely Planet. No sé a ustedes, pero a mí me pasa que me acostumbré tanto a su estilo de presentar los datos, que no me puedo adaptar cuando tengo en mis manos productos de otras empresas. A esta altura, no sé si son mejores o peores que las de la competencia. Pero tengo la certeza que puedo, en pocos minutos, acceder a una cierta cantidad de información ordenada de una manera conocida.

Aunque muchos lo anuncien, y aunque los viajeros cada vez usen más Internet para organizar sus recorridos, las guías de viajes todavía tienen un papel clave en este mercado. Incluso cuando muchas veces desconfiemos de la honestidad de sus datos o las odiemos por tener información muy desactualizada apenas tres meses después de haber salido.

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6 thoughts on “La supervivencia de las guias de viaje Leave a comment

  1. Tienes mucha razón, Jorge. Yo alterno Lonely Planet y Rough Guides dependiendo del destino (las Lonely para algunos destinos son muy flojas). Pero el formato es arrasador.

    La gran debilidad de todas las guías era la lentitud con la que se actualizaban (es un ingente trabajo editorial). En poco tiempo los precios quedaban desfasados (imagínate para qué me sirve, en cuestión de precios, la Lonely Planet de Argentina publicada hace cuatro años).

    La Lonely se ha dado cuenta de esto y ha comenzado a vender capítulos separados de sus guías que pueden ser comprados en Internet y descargados en formato PDF. Es un paso adelante. El siguiente a lo mejor podría ser actualizaciones con precios, horarios, direcciones. Me parece que por ahí va el camino, usar los recursos online para reforzar las partes más frágiles de una fórmula de éxito.

  2. Yo como muchos que le gusta las cosas rapido, sitios como Lonely Planet tiene un futuro en el mundo of viajes.

  3. Personalmente prefiero las guias para organizar un viaje que internet. En las mismas se encuentra la información mucho más ordenada y es más fácil armar el viaje. Por supuesto que internet también es útil para completar la información de las guías, o para buscar datos de alojamiento, transporte, etc, que muchas veces en las mismas está desactualizado.
    El problema es que a veces aquí en Argentina no se consiguen guías de algunos destinos como países de Sudamérica, o hay muy poco para elegir..

  4. La verdad es que siempre viajo con una Lonely Planet, principalmente por que abarco muchos paises de una en la version “Shoestring” y su formato me permite cargar un solo libro para todo un continente. Pero en Asia -no voy a más- en muchos lugares y sobre todo en el Sudeste, habian carteles por la calle donde a puño y letra recomendaban X Hostel, y decían “Por que no figue en LA BIBLIA no quiere decir que no sea bueno”. Por haber sido uno de mis primeros viajes por mi cuenta hice una nota mental sobre esto. Dá muchisima info, sobre todo si queres vijar de forma independiente sin tanto servicio turístico, en buses locales, matatus, rickjaws y tuktuks… pero para mi, que me quedó fija esa regla, siempre pienso “Y ADEM?S” que hay? Y he encontrado luagres increíbles en Pai o incluso e Myanmar, que ni siquiera figuraban en la guia… los precios nunca son exactos, a pesar que compres la ultima edición. Para mi son referenciales…

  5. Hola a todos, hace 1 mes habría estado de acuerdo (o más de acuerdo) con vosotros. Pero acabo de volver de C. Rica y la verdad es que la guía de Lonely Planet sobre este país me ha decepcionado un poco.

    La organización de los contenidos, como bien se ha comentado, quizás sea de lo mejor aunque está más dirigida (al igual que los contenidos) al público anglosajón. Pero me parece bastante lamentable teniendo en cuenta el buen nombre de Lonely Planet que una tercera edición, publicada en el mes de marzo tenga errores de bulto como negocios que llevan años cerrados, precios de hace 3 ó 4 temporadas o “atracciones” que han cambiado de nombre y de orientación.

    Me sorprendió, a pesar de ser un país relativamente “pequeño”, que sólo hubieran intervenido 2 autores principales. Ahora entiendo que se han limitado a una leve revisión de la edición anterior sin perder demasiado tiempo en comprobar y actualizar sus datos.

    Otro tema, aunque habría que comprobar el grado de “responsabilidad” de Lonely Planet (o de su versión española, Geoplaneta), es el de la revista Altaïr y el presunto engaño de Sapiens Publicacions. Esta empresa, que distribuía dicha revista hasta junio, ha aprovechado el fin de su contrato para anunciar a bombo y platillo a todos los suscriptores que Altaïr dejaba de existir y se convertía en “Lonely Planet Magazine”, cosa que no es verdad. Desde la redacción de la revista han denunciado que esta gente se ha quedado con los datos de sus clientes y que los han utilizado para hacer una publicidad bastante engañosa. Como suscriptor me siento engañado y no me ha hecho ninguna gracia que utilicen mis datos de esa manera.

    Lo siento por el rollo que he soltado, espero que no haberme salido del tema.

  6. En realidad no encuentro muy interesantes las guías de Lonely Planet, en los últimos años han perdido muchísimo además, vas a cualquier parte del mundo y allí están todos… parece que nadie sabe viajar sin estas guías… se ha perdido totalmete el sentido del viaje… ahora una va, come y duerme donde le dicen… vaya mundo por Dios!

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