Las cosas cambian

Los datos pertenecen a una encuesta realizada en Estados Unidos, pero evidencian el crecimiento de la importancia de Internet a la hora de planificar nuestros viajes. El cuadro de arriba, realizado por Travel Focused el año pasado, encuentra que el 58 por ciento de las personas que están armando un viaje consultan en Internet como principal fuente de información.

El cuadro que se encuentra debajo es más nuevo, y tiene datos más focalizados en un tema puntual: el chequeo por Internet de la disponibilidad de habitaciones de hotel y pasajes de avión. Si bien los números son relevantes, muestran que todavía hay mucho para creecer en el mercado online.

Al menos en mi caso -y seguramente en el caso de muchos de ustedes también- hace por lo menos tres años que uso la Red para hacer las compras de pasajes de avión y las reservas de hoteles -aunque en algunos casos no me quedó otra que llamar por teléfono para confirmar las operaciones. Parece muy claro que las empresas que se dedican al turismo no pueden quedarse afuera de la Red. Algo que deberían tomar en cuenta muchos pequeños hoteles y residenciales, que hoy ni siquiera tienen un correo electrónico confiable donde contactarlos.

Más sobre el tema en eMarketer y Travel and Web 2.0.

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2 comentarios sobre “Las cosas cambian

  1. Los operadores turísticos que tienen un modelo online ya identificaron hace mucho tiempo lo que esos datos dejan claro, que una cosa es que cada vez más gente planifique los viajes usando internet (crecimiento imparable e irreversible) y otra que esa planificación dé como resultado una transación online.

    En Eye for Travel en junio identificaron tres grandes obstáculos en Latinoamérica:
    – el primero es la escasa penetración de la banda ancha (sin ella no hay comercio electrónico masivo).
    – el segundo, las peculiares prácticas de las operadoras de tarjetas de crédito, que varían de un país a otro. En Brasil, por ejemplo, para cualquier venta de billete de avión a través de un GDS, las operadores de tarjeta de crédito exigen un documento firmado por el cliente. El modelo online se va a paseo con exigencias así.
    – el usuario no confía en un modelo únicamente online. Tú mismo, internauta avezado, confiesas que has tenido que recurrir al teléfono para completar una operación. Imagínate la gente que acaba de llegar a internet. Se pierden por completo. Todos las agencias virtuales tienen que crear un call center de apoyo.

    Queda un largo camino por recorrer, me temo.

  2. Las aerolíneas son las compañías de turismo que con más fuerza impulsan el modelo online; de hecho, ofrecen tarifas por Internet que no son accesibles a través de sus oficinas u operadores offline. Y ahí aparece un tema interesante: el costo de los pasajes internacionales suele superar muchas veces el límite permitido por la tarjeta. Resultado: se termina pagando de manera offline lo que se compró online -por ejemplo, en Argentina hay aerolíneas que permiten el pago de pasajes comprados en Internet vía sistemas como Pago Fácil, donde hay que ir a unas oficinas con un código de barras para poder pagar.

    Y es cierto que las limitaciones de las tarjetas de crédito son todo un tema -al menos en Argentina no hay que firmar ningún papel, pero la mayor parte de las personas no tienen un límite demasiado alto. No todo termina en lograr que compren; si pagar es un problema, también vas a perder clientes.

    Y por último, está el tema de los hoteles, sobre todo los pequeños. Muchas veces ni siquiera te contestan los mails, en buena parte porque están en zonas con una infraestructura muy mala a la hora de conectarse a Internet -o sea, olvídense de la banda ancha. La distancia con Estados Unidos y Europa en este tema es enorme, y desde ya no tiene que ver con la gestión ni con el desarrollo del mercado turístico local.

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