Argentina: el turismo, causas, efectos y una historia simple

Hagamos una historia simple: a principios de 2002, Argentina devaluó el peso, que paso de estar 1 a 1 contra el dólar a alcanzar un promedio de 3 a 1. Una vez pasado el miedo a los problemas de seguridad que habían aparecido tras la caída del gobierno de De La Rúa, comenzaron a llegar muchos turistas extranjeros atraídos por los bajos precios en dólares, mientras los argentinos, que ahora ganaban tres veces menos en dólares, se dedicaban a vacaciones dentro del país, ya que viajar al exterior era carísimo.

Y el momento exacto del cruce entre llegada de turistas internacionales y turistas argentinos que se quedaban en el país se dio en 2005; ese año, por primera vez en décadas, la balanza turística fue positiva para Argentina. O sea, los extranjeros gastaron más dinero en el país que los argentinos fuera de él.

Pero la sensación es que ese modelo está agotado. Por un lado, la fuerte presencia de turistas internacionales ha provocado un efecto obvio en muchos destinos muy requeridos en Argentina: la suba de precios de alojamientos y servicios. Vayan y pregunten sobre el costo de hoteles y residenciales en Ushuaia, Purmamarca o Salta. Esa suba de los costos, junto con la inflación en pesos, que es bastante alta, lleva a muchos argentinos, al hacer la comparación, a encontrar que los destinos extranjeros ya no son tan caros.

Una sola cosa no acelera el “abaratamiento” de los destinos extranjeros para los argentinos, y es la revaluación de las monedas latinoamericanas. Caso que se da sobre todo con el real brasileño. Pero parece que el destino a corto plazo es bastante evidente: la balanza turística argentina volverá a desbalancearse este año. Y lo hará cada vez más en tanto los precios locales para el turismo sigan subiendo.

La foto que abre la entrada la tomé a principios de 2005, en Purmamarca, Jujuy, Argentina.

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3 comentarios sobre “Argentina: el turismo, causas, efectos y una historia simple

  1. Es un buen resumen de la situación.
    Hay muchas veces es esta inflación es incomprensible, en Patagonia siempre las tarifas estuvieron dolarizadas, puede que la inflación afecte, pero creo qeu tendrían que estar mas preocupado en la tasa cambiaria peso-dolar que en la inflación interna.
    Muchas veces con las altas tarifas se pretende hacer un filtro, que solo llegue en turismo Extranjero.
    Y a veces tienen sus motivos, otras veces no…

  2. Excelente tu artículo Jorge. Te cuento que siempre digo que fuí al NOA el último año que estuvo barato ese destino, que tradicionalmente fué económico, esto fué en Julio de 2.002, cuando en Salta podías alojarte por 10 Pesos, ir a Cafayate era accesibe y todo para recorrer desde Tucumán a Humahuaca.
    Lamentablemente la remarcación de precios y la tardanza en mejorar nuestros ingresos, no hace más que poner en la repisa de los recuerdos ese destino, ya que es carísimo actualmente. Gracias a Dios en estos tres años pude visitar amigos en el Perú y te cuento la secuencia. En el año 2.005 Perú era caro, en 2.006 igual que acá y este año, hay lugares que me parecieron más baratos en su mayoría y otros iguales que aquí.
    De hecho en las últimas vacaciones en Argentina tuve que alojarme en Hostels, ya que el precio de las habitaciones de hotel, trepó hasta niveles inimaginables, al menos para mí.
    Es triste, pero hay que reconocerlo, hace un par de años, leía una nota en Ambito que comentaba que gracias a la apetencia de los operadores turísticos, Pinamar, pasó a costar lo mismo que Punta en muchas cosas.

  3. Es una lástima el tema del aumento de los costos en el norte argentino. Este tipo de temas no suele ser parte del análisis de las publicaciones especializadas en turismo, donde parece que cualquier cosa que suena a “mala noticia” no está permitida.

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