Parece un chiste, pero no lo es: el alcalde de París, Bertrand Delanoe, les ha pedido a los parisinos que traten de manera más amable a los turistas. La verdad, no me extraña cierto malhumor de los habitantes de esa ciudad: son la capital del país más visitado del mundo, y deben ver turistas hasta en la sopa -el año pasado más de 15 millones llegaron por la ciudad. Pero a largo plazo, consolidar la fama de “maltratadores de visitantes” es un pésimo negocio para las empresas turísticas francesas. Uno de los pedidos más divertidos de Delanoe es que los mozos intenten hablarle en inglés a los turistas. Y que los taxistas sonrían más.

En fin, a esta altura parece que todo el que visita París tiene su anécdota acerca de como lo maltrataron un par de veces :P. Más en el sitio de la CNN (Gracias ?ngeles por enviarme el enlace).

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