Algunos días atrás contábamos que Estados Unidos registra, desde 2000, un estancamiento en el número de turistas internacionales que visitan sus destinos. Y que una de las razones era, de acuerdo a encuestas hechas con viajeros por parte de organizaciones estadounidenses, las muchas trabas que ponían las autoridades de migraciones a la hora de otorgar las visas de turista, así como los largos trámites en los aeropuertos. Por ello, muchas organizaciones ligadas con el turismo en Estados Unidos están pidiendo que los sistemas de migraciones sean más ágiles, ya que de esa manera podrán atraer más turistas, que hoy prefieren otros destinos donde tengan menos problemas burocráticos.

Pero el gobierno estadounidense quiere dar un nuevo paso, y acordar con las autoridades europeas un nuevo requisito: que los ciudadanos de esa región del mundo informen previamente sobre su viaje a las oficinas migratorias de Estados Unidos, para que éstas puedan revisar y avisar al viajero si se le permitirá el ingreso. Obviamente, tal novedad no va a caer nada bien a aquellos ciudadanos de la Unión Europea que tenían intenciones de viajar a algún destino en suelo estadounidense. Me parece que por ahora la cantidad de arribos de visitantes internacionales a Estados Unidos va a seguir sin crecer.

Más información en El País de España (gracias José por el aviso)

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