Hace unos días leía en Denken Uber una entrada sobre el tema de la participación en los sitios Web 2.0. Los números eran muy interesantes; si se comparaba la cantidad de visitantes contra aquellos que efectivamente sumaban nuevo material, sólo el 0,2% de quienes ingresan a YouTube suben videos; en Google Video baja a 0,05%; a Flickr agrega imágenes el 0,16%… Un rápido análisis diría que estos números son decepcionantes, y que un número demasiado bajo de usuarios de Internet colabora dando a conocer nuevo material. En cierta medida, la Red tendría demasiados espectadores o usuarios pasivos y poca gente dedicándose a sumar cosas nuevas.

Si nos concentráramos en el terrenos de los viajes, seguramente un número muy pequeño de viajeros usa la Red para compartir información, datos e imágenes de sus viajes. Pero incluso si, entre los 800 millones de turistas que se mueven por el mundo cada año, sólo unos cientos de miles usan la Web para contar sus viajes,el salto es enorme comparado con la situación anterior. En el mundo de los medios históricamente más antiguos, como los diarios, revistas y la televisión, la cantidad de personas que podían producir nuevo contenido era realmente muy reducida. Un salto de varios de cientos de miles es enorme, y es capaz de producir una variedad de material que antes simplemente era imposible de transmitir o imprimir. Que muchas personas creen sus propios blogs de viajes, suban fotos, videos y audio, y compartan información y opiniones, ha permitido recuperar algo importantísimo para el viajero: el valor de la experiencia. Nada de destinos maravillosos, o de textos llenos de adjetivos pero carentes de interés, como abundan en los medios más tradicionales; lo importante es saber datos concretos.

Si vamos a reseñar el aporte de muchos blogs y nuevos sitios de viajes, es que ponen en primer lugar el valor de la experiencia del viajero. Por eso, de manera un poco repetitiva tal vez, me he ocupado de señalar el hecho de que muchos nuevos sitios y blogs repliquen el material que se puede hallar en diarios y revistas, como gacetillas, notas repletas de adjetivos pero poca información, y otros materiales de prensa, justamente causa la pérdida del gran aporte de los nuevos sitios. Tengo claro que cuando el objetivo es ganar dinero y no el generar contenido interesante, para muchos todo vale; pero algunos seguimos insistiendo, un poco tozudamente, que tener contenido original toma más tiempo pero que a la larga no sólo será más valorado por nuestros lectores sino también por los sistemas de publicidad que existen hoy en la Web. Esperemos :).

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