Allá por septiembre escribía en “Bloggers y periodistas, o las relaciones con la prensa en el campo turístico” que el creciente interés de las empresas por los bloggers estaba llevando a un terreno conocido: a ser incorporados dentro del esquema ya definido para la relación entre empresas del sector turismo y el periodismo. Básicamente, invitaciones a eventos, a viajes, a incorporarlos en esquemas de distribución de gacetillas de prensa, entre otros. La intención, claro, es cooptar la agenda de los blogs más relevantes de la misma forma en que muchas veces se hace con la de los medios de comunicación tradicionales.

Ahora leo en varios lados que una cadena de hoteles españoles ha lanzado una “tarjeta de blogers” (sic), que le permitirá a todos aquellos que tengan un blog y se inscriban en el sitio de la empresa obtener una serie de beneficios. Por ejemplo, un 20% de descuento en temporada alta; ofertas 2×1 -supongo que en temporada baja-; trato preferencial para el check in, lo que les evitará hacer colas; y prioridad en las listas de espera. Desde ya, este tipo de cosas se veía venir. Ya varios blogs han señalado un punto interesante de esta promoción: lograr que muchos blogs hablen de esta cadena hotelera. O sea, un ejemplo de una buena campaña de marketing viral.

Pero hay otros puntos de análisis para esta promoción. La más interesante es que la cadena hotelera está ofreciendo una serie de beneficios para los bloggers, lo que debería estimularlos a revelar su condición como tal. De esa manera, por ejemplo, se los podría atender de manera diferenciada y evitar que escriban cosas no muy positivas sobre el hotel. Esto es clave: justamente lo que hace valioso a un blog es el hecho de que podemos escribir para nuestros lectores de igual a igual. O sea, porque las experiencias que vivimos, por ejemplo, en un hotel, son similares a las que nuestro lector podría tener. Esa horizontalidad hace que esos datos sean realmente valiosos, y también da cuenta de porqué la experiencia de los periodistas de viajes con tours pagados por las empresas por lo general no nos sirve para nada, excepto para ver cuantas variaciones existen de adjetivos como “maravilloso”.

Desde ya, esto no implica que los bloggers queden en la misma categoría que los periodistas de medios tradicionales. A estos últimos los invitan de manera gratuita, mientras que a los que escriben blogs les ofrecen descuentos. Pero en el fondo, la operación es bastante similar. Al separarlos del “público común”, posicionan la experiencia de los bloggers en un plano diferente. No me queda la menor duda de que una buena cantidad de quienes mantienen blogs se sumaran a esta iniciativa. Pero me pregunto hasta donde esa actitud no significa, en el fondo, un compromiso que compromete la calidad de la información que le damos a nuestros lectores.

Para los interesados, la campaña fue lanzada por el hotel Magic Costa Blanca de Benidorm; el comunicado, curiosamente, está publicado a través de Google Docs -por cierto, alguien les avise que se escribe “bloggers” y no “blogers”. El formulario de contacto se encuentra en ésta página -supongo que la condición de blogger se dará en las observaciones. Sobre el tema han escrito en el blog de Javier Pérez; Diario del Viajero; Reflexiones e irreflexiones; Marketing Turístico; y Xyberneticos.

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