Hoy durante el día estuve en el evento sobre marketing online que organizó la Asociación de Marketing Directo e Interactivo de Argentina -sí, en estos días me la pasé de evento en evento, la verdad. Por la mañana temprano, expuso Alejandro Piscitelli sobre el tema de Web 2.0, y se refirió a un tema que hace tiempo da vuelta por la Red: la crisis de los expertos. O sea: la gente puede, de manera colaborativa, construir mejores referencias que los expertos, como se puede ver con la Wikipedia. Ahora bien: ¿qué pasa en un mercado como el de los viajes? Yo ya había hablado del tema de los saberes expertos en el turismo -en esta y esta entrada– pero ahora merece retomarse un poco. El mercado de viajes nunca pudo imponer del todo la obligatoriedad de acatar a la “voz de la sabiduría”. Los legos siempre siempre sintieron que tenían mucho que decir sobre destinos y recorridos. Y con el surgimiento de plataformas colaborativas cada vez más potentes, parece lógico que la mayor parte de la información que obtenemos sobre viajes proceda de la Red, como refería ayer con respecto al Eye For Travel. Y en su búsqueda por sobrevivir, vemos que los “saberes expertos del campo turístico” luchan por sobrevivir. Así, las guías organizan recorridos -o sea, privilegian su capacidad de estructurar mejor la información antes que agregar datos nuevos- mientras los agentes de viajes se concentran sobre todo en aquellos viajes y tours donde pueden poner mayor agregado.

A corto plazo, la tendencia no parece cambiar: los viajeros están más dispuestos a armar sus recorridos con datos tomados de blogs, foros y redes sociales, antes que de guías y de revistas. En particular los medios más tradicionales, como los suplementos de viajes de los diarios, no parecen acompañar demasiado la tendencia, y siguen llenando sus páginas con adjetivos antes que con más información. ¿Cuándo asumirán que ha llegado la hora del cambio, y que ahora los “legos” exigen otro tipo de información?

Anuncios