Las relaciones entre Internet y el mercado turístico ya tienen un recorrido de una década o más. Pero las aplicaciones que se le ha dado a la Red han variado con los años.

En una primera etapa, Internet fue vista como una oportunidad de comercializar directamente pasajes y estadías. De esa manera, los actores del mercado turístico -hoteles, alojamientos, aerolíneas- podían saltearse a los intermediarios y llegar directamente a los usuarios finales. Si bien este proceso no fue tan radical como muchos esperaban, lo cierto que es muchos intermediarios del sistema turístico, como las agencias de viajes, han venido sufriendo progresivos recortes en las comisiones de venta que cobran, y se han vsto obligadas a brindar servicios con mayor valor agregado para seguir en el negocios. El segundo tema de esa primera etapa fue la información. Los usuarios comenzaron a descubrir que la Red era un excelente medio para encontrar datos actualizados sin tener que pagar por ello, y cientos de portales de viajes aparecieron por la Web. Pero la mayor parte de ellos tenía una escasa participación de los lectores, y más bien tenían un criterio de organización de temas que venía de las revistas.

La segunda etapa de la relación entre Internet y el mercado turístico está profundizando la capacidad de los usuarios de poder colaborar para desarrollar información más actualizada sobre destinos. Y a muchos no les preocupa en lo más mínimo “saltarse” a los medios tradicionales como intermediarios. Ya no son sólo foros; ahora los blogs y otras herramientas están permitiendo que los viajeros creen contenidos más complejos. De hecho, un buen número de usuarios arranca su investigación de destinos en Internet. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto al tema de la organización de la información, ya hay buenos ejemplos de páginas donde podemos llevar un detallado seguimiento de nuestros viajes.

¿Y que es lo que viene? El camino de los intermediarios, como vemos, no termina en las agencias de viajes. Muchos operadores turísticos, además de los usuarios, ya han notado que no necesitan demasiado a los medios tradicionales para difundir sus ofertas, y que en algunos casos, en particular si las ofertas no son para un mercado muy masivo, pueden apelar a otras herramientas de marketing ligadas a la Web. Con el tiempo, los medios tradicionales tendrán que comenzar a hacer más sofisticada su oferta publicitaria si no quieren quedar afuera de la parte principal de la torta publicitaria. Si bien los medios más especializados y con un target adecuado seguirán adelante, otros con un perfil más generalista pueden llegar a tener problemas. Algo similar pasará con el contenido. Como no se puede competir con la inmediatez y facilidad de actualización de datos de la Web, los medios dedicados al turismo deberán comenzar a ofrecer información con mayor valor agregado. Por ejemplo, recorridos, como organizan las guías. Por ejemplo, que conocer día por día en ciertos lugares, de acuerdo a la disponibilidad de tiempo que tengamos.

Mientras las agencias de viajes se reinventan para seguir en el mercado, muchos medios aún no se dan por enterados. En un segmento como el turístico, donde siempre el conocimiento no estuvo limitado únicamente a los especialistas sino que también estuvo siempre también en manos de turistas y viajeros, no aprovechar la información con la que cuentan los usuarios de la Web es casi suicida. Tal vez alguna vez haya existido una observación pasiva de los medios, pero en algunos temas las personas ya no quieren ser lectores sino también ayudar a construir conomiento.

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