La semana pasada comentamos sobre la decisión de la compañía Aerolíneas Argentinas de establecer nuevos valores en los vuelos aéreos para todos aquellos no residentes que visitaran Argentina. El incremento de los precios es notable. Por ejemplo, un vuelo de Buenos Aires a Bariloche, que salía 840 pesos, pasó a 2400 pesos. En general, los valores son un 170% más altos.

Ahora me avisan que LAN Argentina, la otra empresa que presta servicios de vuelos de cabotaje en Argentina, ha establecido la misma política de aumentar fuertemente los precios para no residentes. Desconozco por ahora si aquellos que lleguen a la Argentina mediante vuelos internacionales de LAN, que es originalmente una empresa chilena, tendrán mejores precios para pasajes internos, aunque es muy factible que eso sea así. Al menos, en el caso de Aerolíneas es lo que está sucediendo.

Francamente, estoy bastante sorprendido por el escaso nivel de debate sobre esta medida de aumentar las tarifas, que desde ya ha sido aprobado por el gobierno argentino, y que está bastante más allá del 20% promedio que se dijo aumentarían en estos meses las tarifas aéreas. Si bien no sería raro que medios de comunicación no quieran meterse con este tipo de tema conflictivos por miedo a espantar anunciantes como las aerolíneas, los valores anunciados para no residentes pueden provocar consecuencias importantes en algunos destinos turísticos de la Argentina donde se llega mayormente mediante vuelos internos. He encontrado algunos comunicados de cámaras de turismo de algunas provincias que condenaban el aumento, pero no mucho más.

El estado del mercado aéreo argentino es francamente preocupante. La oferta de pasajes es muy pobre, y no alcanza a cubrir la demanda de muchos destinos. Para peor, el sector se la pasa de escándalo en escándalo. Primero, con el tema del Southern Winds y el presunto tráfico de drogas. Segundo, con los graves problemas de control del espacio aéreo, en la actualidad en manos de la Fuerza Aérea, y que pasará a manos civiles después de las denuncias en el documental “Fuerza Aérea Sociedad Anónima”.

¿Qué va a pasar en los próximos meses en el mercado aéreo argentino? En algunos destinos, en particular los no turísticos, hay cada vez menos frecuencias, como el caso de Posadas, como cuenta el diario misionero El Territorio. Aquellas provincias que no colaboren con el combustible, y subsidien los vuelos de Aerolíneas, se arriesgan a perder frecuencias. No deja de ser interesante que, finalmente, los estados provinciales terminen subsidiando el pasaje de un medio de transporte que es usado por las capas medias y medias altas de la población.

Pero el otro tema, claro, es cual será el impacto sobre los destinos turísticos en Argentina que dependen de los vuelos internos. En la entrada anterior que le dedicamos al tema, personas ligadas con agencias de viajes comentaban sobre una fuerte cantidad de cancelaciones de vuelos por parte de turistas no residentes en Argentina, que se espantaban por los valores de tarifas. Si la decisión es recomponer la rentabilidad de las líneas aéreas que cubren destinos argentinos, sería importante saber, además, como este aumento impactará en el negocio de decenas de miles de prestadores de servicios turísticos en toda la Argentina. ¿Alguien que trabaje en el sector turístico fuera de Buenos Aires ha notado un descenso de la llegada de turistas? Porque para tener una certeza más clara, habrá que esperar varios meses a que aparezcan las estadísticas oficiales, y recién ahí veremos el impacto real del incremento de tarifas.

Por ahora, parece que lo único que se puede hacer es intentar difundir este tema, y debatir sobre él. Algo que no está pasando en los medios tradicionales de comunicación, donde esta problemática no merece mayor atención. Si quieren leer la entrada original sobre este tema, pueden ir a este enlace.

Anuncios