Desde ayer, estoy en Foz de Iguazú, en la frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay, para hacer la cobertura de un evento de Nokia para la revista de tecnología donde trabajo. Mucha gente de toda América Latina, muchas horas de reuniones, muchos teléfonos para presentar, y cero concentración hace varias horas. Anduve de acá para allá todo el día y no hay mucho tiempo para escribir, pero van unos apuntes muy rápidos.

  • Llueve, llueve, llueve. Igual, en las cataratas hay muchísima menos agua que de costumbre. Es un fenómeno raro, pero que justo cayó en estas épocas.
  • Cuando llegamos a la frontera, desde el aeropuerto de Puerto Iguazú, del lado argentino, había una enorme cola de varias cuadras para la estación de servicio donde se venden combustibles. Es que del lado argentino cuestan mucho menos que en Brasil, y entonces muchos brasileños aprovechan para llenar el tanque.
  • Un ratito antes de cenar di una vuelta por el centro de Foz. No hay mucho que hacer ni comprar. Me metí en una banca de jornais y compré el último número de Viagem, dedicado a Estados Unidos. Seguramente lo comentaré a la vuelta de Buenos Aires.
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