La mayor parte de las revistas de viajes apuntan al sector de ingresos medio alto / alto como su público objetivo. Mucha presencia de tours, de hoteles cinco o cuatro estrellas, regalos más bien, forman parte de los consejos que suelen aparecen ese tipo de publicaciones. Pero en mayo escribí una entrada sobre la revista argentina Lugares, y me encontré con que varios lectores compartían mi situación: leían esta publicación, aún cuando buena parte de los datos allí publicados, como hoteles, restaurantes, etc, no estaban al alcance de su bolsillo.

Una pregunta, frente a esta presunción de que el target de la revista y los lectores reales no siempre coinciden, sería: ¿por qué no incluir secciones específicas destinadas a un público con menor presupuesto, y seguir incluyendo notas con consejos más destinados a público con altos ingresos? Una hipótesis -remarco: hipótesis- de porqué las revistas de viajes no lo hacen es por la publicidad. O sea, difícilmente a un hotel de cinco estrellas que anuncia en esas revistas les gustaría compartir las páginas con recomendaciones para establecimiento económicos. Prefieren comprar anuncios en publicaciones que tengan su mismo target.

Segunda hipótesis: los negocios que apuntan al turismo de altos ingresos son por lo general aquellos que son capaces de adquirir páginas de publicidad a costos razonables para el medio. Los hoteles y demás negocios más pequeños y económicos por lo general no pueden darse ese lujo. Y como no anuncian, es muy probable que jamás aparezcan en las páginas de los medios. Las razones son simples: “no apoyan nuestro emprendimiento editorial”, o cosas así. Esta lógica, llevada al límite, termina en que el medio sólo publica cosas a favor o sobre sus anunciantes, y se olvida del lector. Por ello, muchas veces las revistas y otros medios optan por dejar algunas zonas más libres, donde se puede mencionar a aquellos que no han puesto publicidad, como para no hacer tan evidente la cooptación comercial del resto de la publicación.

Obviamente, habría que afinar algunas de estas hipótesis para analizar mejor el campo del periodismo sobre turismo. Pero, cada vez más, me convenzo que apuntar a un público de altos ingresos es más una forma de atraer anunciantes que de llegar a los lectores correctos.

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