Desde Curitiba es posible tomar el tren Serra Verde Express, que sale todos los días a las 8:15 horas, y recorre algunos espectaculares tramos en la sierra del Estado de Paraná. De lunes a viernes, llega hasta Morretes; sábados y domingos, hasta Paranaguá. Este dato es importante, ya que muchos desean llegar a éste último destino para embarcarse desde allí hasta Ilha do Mel. Existe además un servicio llamado Litorina, que sólo sale sábados y domingos a las 9:15 horas y llega a Morretes. Es más caro: cuesta 105 reales. La classe turística cuesta 45 reales de ida y 30 reales de vuelta, y la executiva 70 reales ida y 43 de vuelta, pero se pueden conseguir pasajes en el vagón económico por 22 reales y 15 de vuelta. Eso sí: no incluye guía ni desayuno, y únicamente se pueden adquirir en la boletería de la estación. El tema del guía no les importará muchos a quienes no hablen portugués, ya que el servicio sólo se presta en ese idioma. El desayuno, por otra parte, consiste en agua o gaseosa, más una caja con galletitas y golosinas.

Los precios, hay que reconocerlo, están lejos de ser económicos. Pero tampoco se trata de un valor inaccesible, así que vale la pena sacar los reales del bolsillo. Recomendación: en verano hay mucha demanda, así que les recomendaría comprar los pasajes con anticipación. Se pueden adquirir por teléfono, con tarjeta de crédito Visa; como se aclara en el párrafo anterior, la clase económica no se vende por teléfono. El número al cual hay que llamar es (41) 323-4007.

La estación de ferrocarril de Curitiba se encuentra al lado de la de ómnibus, así que no tendrán mucho problema en encontrarla.

A lo lejos

Hay que reconocer que la parte más famosa del recorrido es realmente espectacular; se trata de una verdadera hazaña de la ingeniería, que hace correr al tren sobre unas vías al borde de un impresionante precipicio. Para ello, el recorrido salta, con el uso de muchos puentes, un recorrido muy complicado. Por cierto: a la ida, tienen que colocarse del lado izquierdo del tren -tomo como referencia la dirección hacia la cual se dirige. Ese es el lado interesante del recorrido, y desde el cual se tiene vista al paisaje. A la vuelta, claro, es la derecha, pero mucha gente sólo hace -como en mi caso- el trayecto de ida, y luego sigue camino hacia otros destinos.

Tren Serra Verde, sobre el puente

El recorrido por la sierra -que es la parte interesante- se extiende hasta Morretes. Más allá el viaje pierde todo interés. Encima, el tren va a una velocidad mínima porque hace tanto calor que las vías no soportan mucho peso. El resultado es que el trayecto Morretes – Paranaguá es mortalmente aburrido, y que encima, si vamos en verano, pasaremos mucho calor. En nuestro caso, el recorrido Curitiba – Paranaguá tomó más de cuatro horas, y llegamos cerca de las dos de la tarde.

Otra vista

Durante el viaje van a pasar vendiéndoles diversos souvenirs, como libros y DVDs con fotos. Por ahora, todavía no se avivaron de vender gorras de guardas de tren, como hacen en Ecuador en el famoso trayecto a la Nariz del Diablo.

Para aquellos que desde Paranaguá quieran seguir camino hacia Ilha Do Mel, tienen que salir de la estación derecho hacia el mar -una tres cuadras- y de allí doblar a la derecha -otras tres cuadras- hasta donde salen los barcos. El viaje por mar tarda dos horas. Si lo desean, pueden optar por ir a tomar la lancha a Pontal do Sul -o Pontal do Paraná, depende los carteles- desde la terminal de micros -digan derecho bordeando el mar, son cuatro cuadras más. Pero el viaje en bus hasta allí toma dos horas, aunque el trayecto en lancha es de sólo media hora.

Salir de Paranaguá

Paranaguá es un lugar bastante interesante para hacer fotos. Casas muy viejas, mucho colorido, lo hacen un lugar con cierto atractivo. Si bien es cierto que la mayoría de los viajeros no pasa allí mas que algunas horas, no está tan mal como para no dar una vuelta. Una atmósfera de puerto, casi.

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