Entre los libros que traje de mi paso por Brasil, está Travessia da Amazônia, de Airton Ortiz. El relato cuenta el recorrido que el escritor hace desde Lima a Pucallpa y de allí hasta la desembocadura del Amazonas. Hasta ahora sólo he leído los primeros capítulos, que están dedicadas a la parte hecha en Perú. Y realmente, hay varias cosas que me llamaron la atención.

Hace un par de días, hablaba de la necesidad de pasar por las librerías antes de emprender el viaje. Por desgracia, este libro no parece el mejor ejemplo de esa actitud. Para comenzar, el escritor se entera, mediante un folleto que lee en el avión, que uno de los platos típicos de Perú es el ceviche. Tal información lejos está de ser un secreto; lo podría haber leído en la guía de viajes de Perú menos completa. Al llegar a Lima, busca comer uno, y para ello va por el centro de la ciudad, una zona donde no hay cevicherías. De haber leído algo, se habría enterado que ese tipo de lugares se pueden hallar fácilmente en el Callao, o por la zona de Aviación y Canadá. Se queda sin comer ceviche, desde luego. Tras ese fracaso, se va para Pucallpa. Allí, quiere probar un plato que le han comentado es muy rico y típico de la selva. ¿Juane? ¿Tacacho? ¿Paiche frito? ¿Carne de monte? ¿Majaz? Se equivocaron: lomo asado. “Pero eso también hay en Lima”, dirán ustedes. Sí, desde ya. Para empeorarla, Ortiz también señala, mientras va camino a Pucallpa, que no hay perdido las esperanzas… de comer ceviche. Si se tiene en cuenta el celo que ponen los limeños en señalar que este plato se prepara con pescado fresco de mar, la sola idea de comer un ceviche en medio de la selva pondría en guardia a más de uno. Como se darán cuenta, una mínima averiguación sobre la selva peruana le habría indicado que comidas son más tradicionales allí.

A pesar de estos problemas, que realmente se podrían haber solucionado con una simple búsqueda y lectura de algunas guías y libros sobre Perú, por ahora el libro es entretenido. La representación de Perú es un poco sorprendente para muchos de los que hemos visitado esa zona, y habla de lo arbitraria que son a veces nuestras representaciones. Otra cosa que me llamó la atención es que se señale que en Perú se come mucho. Incluso dice que “poucas horas após ter chegado ao país já entendia por que os limenhos era tao gorditos” (gorditos, en español en el original; en portugués se diría “fofinhos”). Ortiz es gaúcho -o sea, del sur de Brasil- y allí son muy tradicionales las churrascarias, donde uno come carne simplemente hasta reventar. La verdad, no entiendo porqué le llama la atención que los peruanos coman mucho :).

Referencia del libro: Ortiz, Airton (2004) Travessia da Amazônia. Do Pacífico ao Atlântico pelos rios amazônicos. Rio de Janeiro, Record (colección Viagens Radicais).

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