En las últimas semanas, recibí varias veces un mail del tipo cadena, sin firma, en donde se indicaba que en las últimas semanas se habían producido diversos desalojos de pobladores locales de Tilcara. En el correo electrónico, que probablemente algunos de ustedes también recibieron, se afirmaba que personas que vivían hace mucho tiempo en Tilcara, y que eran integrantes de las comunidades originarias de la zona, estaban siendo desplazados de sus tierras, con el fin de construir allí emprendimientos turísticos. El tema desde ya me interesó, y lo primero que hice fue escribir a algunos medios de la provincia argentina de Jujuy para chequear la veracidad de la información. La respuesta que recibí fue que conocían el mail, pero no había ninguna fuente que certificara la veracidad de la versión, así que no había noticia.

Pero como el tema me parecía muy interesante para este blog -ya saben que aquí lejos estamos de difundir esa visión de que “todo en el turismo es positivo”- seguí enviando algunos mails aquí y allá, para poder averiguar más cosas. Eso se potenció aún más cuando me encontré con un artículo en el portal Salta Libre, que retomaba este tema. Allí se pone con nombre y apellido algunas de las situaciones de desalojos. Y se sostiene lo siguiente:

“Hombres y mujeres que durante siglos cuidaron de la tierra y sus animales, son despojados de todo cuanto tienen por insensibles mercaderes de la muerte, son echados sin compasión por carecer de los papeles que hoy la ley se acuerda de pedirles, claro que ya es tarde, sus tierras, esas que cultivaron sembrando maíz, cuidando sus cabras, sus ovejas, sus gallinas, ya tienen en los papeles nuevos dueños, terratenientes ávidos de ensanchar sus fortunas, piratas de ocasión que vieron el negocio, funcionarios corruptos que firman papeles de compra y venta en una semana, las tierras están siendo literalmente “limpiadas”, para construir nuevas casa, hoteles, y todo lo que ayude a la modernización del patrimonio mundial de la humanidad en tierra tilcareña, sus legítimos dueños son abandonados a su suerte en galpones de mala muerte, y muy pronto pasaran a ser los nuevos esclavos en su propia tierra.”

En estos días, he enviado varias consultas a diversas fuentes para chequear la veracidad de los datos, y para ver que relación hay entre esta situación y el crecimiento importante que está teniendo el turismo en la zona. Si alguien tiene más información, puede dejar su aporte en los comentarios. Si prefieren contactarse conmigo de manera privada para acercarme más información, pueden hacerlo a [email protected]. En la medida que tenga nueva información, la iré publicando aquí.

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