Una de las cosas que siempre me interesaron de las teorías de Bourdieu tienen que ver con las formas en las cuales los campos, en tanto esferas de acción social, tienden a establecer los límites de lo pensable. Esto es, a definir sobre qué cosas es razonable pensar en determinados momentos y espacios.

En el caso del campo turístico, estas restricciones operan de una manera muy particular: tienden a sancionar como inútil todo pensamiento sobre el viaje y el turismo que no tenga como objetivo producir algún tipo de emprendimiento comercial sustentable. Como yo vengo más bien del contexto académico y del periodismo, campos en donde el análisis de cualquier tipo de porción de lo real no debe estar necesariamente basado en su utilidad comercial, siempre me ha parecido muy problemática reducción de “todo lo importante debe dar dinero”.

En cierta manera, este esquema establece un claro límite de lo pensable: no se estimula, dentro de la industria turística, ningún tipo de reflexión crítica sobre el mismo campo, en tanto se entiende que tales reflexiones son completamente inútiles. Lo que hay que generar, desde este punto de vista, son mitos de lugar en tanto oportunidades de negocios; pero la evaluación de tales imaginarios -esto es, dar cuenta de sus condiciones de producción desde la política y la economía- no son importantes.

Este blog es parte de una apuesta diferente: la de analizar las distintas representaciones relacionadas con el campo turístico no como oportunidades de negocios sino como construcciones sociales y políticas. Es una apuesta con nula cabida en el campo turístico, y que por eso se ancla más en el costado académico, periodístico y de crónicas literarias. De la misma forma en que los mejores relatos de viajes no son escritos por periodistas de viajes sino por otros que vienen de secciones más ligadas a la política -los casos de Ryszard Kapuscinski o Robert Kaplan- los mejores análisis del mercado turístico no vendrán desde el mismo campo, porque este se niega, sistemáticamente, a analizar cualquier idea que no sea comercialmente rentable.

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