A través de WorldHum, llego a una interesante discusión sobre un punto largamente debatido en el periodismo de viajes: cual es la utilidad de una cobertura de un destino, cuando el viaje y la estadía está pagada por algún interesado en que la nota sea claramente favorable (por ejemplo, un hotel o las autoridades políticas del lugar). Lo primero que nos llama la atención en esta parte del mundo es, justamente, el debate. Al menos aquí en Argentina, que terceros paguen los viajes de los periodistas que escriben en las secciones de turismo es de lo más usual. Por lo general, eso termina en una resolución sencilla: efectivamente, la nota es claramente favorable al destino reseñado. Incluso se abunda en adjetivos como “paradisíaco”, “imponente”, etc. Y eso no es solo un problema aquí: en Does a free trip mean free speech?, Matt Born de News.Telegraph analiza la cuestión.

Otro artículo muy interesante en WorldHum sobre el tema se puede leer en esta página. Sobre las relaciones entre periodistas y agencias de prensa, se puede leer en TravelWriters.com.

Actualización: otro punto de vista interesante sobre el tema en Editor& Publisher.

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