Tras la desaparición ya hace varios meses de mi repositorio de documentos, estoy de a poco republicando los trabajos. Ahora le toca el turno a Puerto Madero como espacio turístico. ¿Puerto Madero, Puerto Moderno, Puerto posmoderno?, de Shannon O’Halloran. Para su trabajo, ella retoma la conceptualización de las difererencias entre los moderno y lo posmoderno que se puede ver en autores como Harvey, o Lash y Urry, y lo conecta con ideas como la de enclave turístico de Dennis Judd.

Dice O’Halloran en su trabajo:

Debido a la existencia del lujoso centro de conferencias del Hotel Hilton y la cantidad de empresas que han ubicado una oficina en la zona, más su cercanía al centro de la ciudad, Puerto Madero ha sido un lugar ideal para esta moderna forma de turismo. El turismo del pasado estuvo siempre muy separado del mundo del trabajo porque “el trabajo se convirtió en una actividad más atada al tiempo y al espacio, separada del juego, la religión y las festividades.?(Lash y Urry, 1998, 357) Sin embargo en nuestros tiempos, “la pos-modernidad supone des-diferenciación. Lo distintivo de cada esfera y los criterios que legislan en cada dimensión vertical se confunden.?(Lash, 1998, 364) Por eso, el viajero que viene a Puerto Madero por razones profesionales también puede ser a la vez el turista que utiliza los servicios de Buquebus o que elige comer en una parrilla típica argentina. Las líneas duras entre ocio y trabajo que existían en sociedades fordistas han sido borradas en zonas pos-industriales como Puerto Madero. Mientras uno camina por las vías peatonales de Puerto Madero se ve esta mezcla de ocio y trabajo en la arquitectura de los galpones. En la planta baja de cada edificio hay restaurantes que ofrecen cenas elegantes y almuerzos de menú ejecutivo, en los pisos siguientes se ve gente trabajando en sus oficinas, escribiendo en sus computadoras o hablando por teléfono?.

El trabajo se puede leer ahora en esta página.

Anuncios