Como contaba en una entrada anterior, la inestable situación política de Bolivia hace que en este momento no sea la mejor oportunidad para visitar esta hermosa nación. Cortes de ruta que pueden arruinar cualquier itinerario, enfrentamientos entre policías y manifestantes, serios problemas políticos internos, hacen que haya que pensar dos veces antes antes de dar un paseo por Bolivia.

Los conflictos en este país tienen varias vertientes. Por un lado, las demandas en El Alto, la ciudad vecina a La Paz, donde sus habitantes lograron, mediante bloqueos de varios días, la rescisión del contrato con la empresa privada francesa que brindaba el servicio de agua a costos muy elevados. Ahora, se espera que busquen lograr lo mismo con la compañía española que maneja el servicio eléctrico, además de buscar la anulación total del aumento de los combustibles.

El otro foco de conflicto es Santa Cruz, la zona más rica del país, que viene exigiendo su autonomía para manejar sus recursos financieros. Para quienes vieron las manifestaciones por la televisión, fue notable como las banderas que llevaban quienes marchaban era las verdes y blancas que identifican a esta zona del país, y no banderas bolivianas. Si bien quienes llevan adelante las protestas dejan en claro que buscan la autonomía y no la independencia -como se puede leer por ejemplo en la página del movimiento Nación Camba, lo cierto es que no debería sorprendernos, en el mediano plazo, que el mapa de América del Sur sufra su primer cambio importante en muchos años, y debamos sumar un nuevo país a la lista. No todos en Santa Cruz están de acuerdo, desde ya, como puede leerse en las duras críticas lanzadas en esta página.

Las feroces diferencias regionales en Bolivia, en particular entre el Altiplano y el Oriente, sumadas a las graves condiciones económicas, a la larga pueden tener resultados políticos muy graves. Habrá que ver, además, que papel terminará jugando Tarija en todo este tema, ya que la región mantiene una posición diferente con respecto a las otras regiones del país. La inestabilidad política de Bolivia, y la incapacidad de sus partidos de encontrarle una salida a la cuestión, seguramente traerá más novedades en las próximas semanas. Esperemos, claro, que los conflictos se solucionen de manera pacífica de una vez por todas.

Pueden leer más sobre el conflicto en el Oriente boliviano en el diario cruceño El Deber y en el matutino de La Paz El Diario.

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