Tomar riesgos: a salir de Bolivia

Un lugar en el mundo

Uno de los tópicos más interesantes cuando nos vemos obligados a diferenciar entre el turista clásico y el turista viajero y/o mochilero es l riesgo. Mientras el primero espera mucha tranquilidad y seguridad, el segundo opta por resignar parte de ella en nombre de “conocer mejor” a los otros. El turista viajero, entonces, viaja de una ciudad a otra casi sin hacer reservaciones, comprando boletos de micros en el día, se arriesga a visitar lugares poco conocidos. Y simplemente estoy hablando de actitud, no estoy haciendo una apología de lo bueno que son los viajeros. Ya saben que me resisto a considerar que haya una ruptura completa entre las nociones de “viajero” y “turista”, y mucho menos a hacer una descripción negativa per se del segundo.

Así que cuando viajamos mochila al hombro, la posibilidad de pasar por circunstancias complicadas no es rara. Más cuando nos encontramos en América Latina, donde la realidad a veces es tan volátil que sólo nos acostumbramos a que todo cambie todo el tiempo.

Cuando viajamos, tomar riesgos significa seguir adelante pase lo que pase. Eso puede terminar en consecuencias positivas, porque logramos seguir en la ruta, o negativas, cuando nos chocamos con circunstancias externas que nos dejan varados por una buena cantidad de días. El martes a la noche teníamos pasajes de Potosí a La Paz, pero no pudimos salir, debido a que en El Alto, la ciudad lindera con La Paz y por la que pasan todos los ingresos a la capital boliviana, los caminos estaban bloqueados por manifestantes. Éstos reclamaban por la rescisión del contrato con la empresa francesa que, bajo el nombre de Aguas del Illimani, gerenciaba la provisión de agua potable en El Alto y La Paz.

La empresa de micros nos devolvió el dinero, y ahí empezó el debate. ¿Qué hacer? ¿Volver al hotel de Potosí y esperar, o ver de qué manera seguir? En cierta medida, era una discusión acerca de qué riesgos tomar. Finalmente, optamos por ir a Oruro, a tres horas de La Paz, y ver si de allí podríamos salir. Apenas arribamos a Oruro, vi que un micro de la empresa Tupiza, que venía desde Villazón, iba hacia La Paz. Lo corrí, y tenía dos asientos libres, así que seguimos hacia La Paz. Hasta aquí, todo parece bastante claro: correr riesgos valía la pena. Había que quemar las naves y seguir hacia adelante.

El problema fue que a las seis de mañana nos encontramos con la ruta bloqueada, en el tercer día ya de cortes. A pesar que el presidente boliviano había anunciado la rescisión del contrato con Aguas del Illimani, los manifestantes esperaban la salida del decreto presidencial. Así que el bloqueo duraría seguramente todo el día. En ese punto, el chofer tomó una pésima decisión: intentar avanzar por una ruta secundaria de tierra, que estaban llenas de agua por las fuertes lluvias de estos últimos días. Obviamente, el micro se enterró en el barro, y hubo que sacarlo a los empujones. Y todo ese riesgo se corrió por nada, porque quedamos varados en un piquete en un pequeño pueblo ubicado en el municipio de Viacha, en El Alto. Y allí nos quedamos desde las siete de la mañana a las nueve de la noche, mientras el chofer nos instaba todo el tiempo a irnos caminando hacia la ruta y pasar los piquetes a pie, y de esa manera sacarnos de encima, y poder dar la vuelta sin correr riesgos. Es que estaba completamente asustado con la posibilidad que le rompieran los vidrios del micro a piedrazos, algo que puede suceder cuando se quiere pasar de mala manera un piquete. La mayoría de los pasajeros optó por irse caminando, pero algunos nos quedamos, para odio del chofer. No tenía mucho sentido irse a pie, ya que habíamos tomado la decisión de dejar Bolivia apenas llegáramos a La Paz, vía la salida de Desaguadero. En cierta medida, allí evaluamos que no valía la pena correr el riesgo de seguir adelante pase lo que pase. Salimos a nueve de la noche, con el micro a los tumbos por el barrial. Aún me sorprende que no volcáramos.

No me rompan los vidrios

Pero la noche recién comenzaba. El chofer prefería sus vidrios a la seguridad de sus pasajeros, y nos quiso dejar apenas alcanzó la ruta que va de El Alto a La Paz. Como protestamos, nos terminó llevando sólo hasta la terminal de El Alto, e insistía que era “La Paz”, como si todos fuéramos unos pelotudos. Si van a viajar a Bolivia, ya saben como trata Transportes Tupiza a los pasajeros que han pagado por el pasaje. En este caso, era el micro número 9 de esa empresa, que había salido de Villazón, con patente 1148GNL. La verdad es que no me di cuenta de pedirle al chofer su identificación. Ya saben: si van a viajar a Bolivia, les recomendaría evitar esta compañía.

Ahora, en El Alto, había que lograr llegar a Desaguadero, en la frontera con Perú. El paro seguiría, ya que los manifestantes y las organizaciones que conducían la protesta no estaban aún conformes. El camino a Desaguadero, en taxi, fue toda una carrera con obstáculos. En total, había siete piquetes; el taxista esquivó dos por rutas alternativas, pero con los otros cinco no había nada más que negociar. Así, hubo que dejar entre 5 a 10 bolivianos (de 0,66 a 1,20 dólares, aproximadamante) en cada piquete para poder pasar. De todos modos, no fue tan sencillo, ya que en uno de los piquetes no nos querían dejar pasar por gringos -tuve que poner mi peor tono de argentino para que aceptaran 10 bolivianos a cambio de poder pasar- y en otro porque sospechaban que éramos peruanos -y otra vez el tono de argentino nos hizo zafar, porque dos de los cuatro pasajeros sí lo eran. Independientemente de si están de acuerdo o no con los reclamos de los manifestantes alteños, les aseguro que si 30 personas encapuchadas rodean un auto en una ruta desierta y en la medianoche, se van a sentir más que intimidados. Finalmente, logramos llegar sanos y salvos a Desaguadero, y nos quedamos en el hostal San Francisco, que tenía lindas habitaciones y apestosos baños por 15 bolivanos al día por persona -algo menos de dos dólares.

Salir de Bolivia fue casi una decisión obligada si queríamos estar en Lima en las fechas previstas. Mal que me pese -me perdí de visitar Sorata y la Isla del Sol- era casi una decisión obligada si queríamos seguir adelante, y no quedar varados en el camino.

Al momento de escribir esta entrada, el paro en El Alto ya se ha levantado. Pero esta “solución” parece más que temporal, ya que las organizaciones que llevaron adelante la protesta aseguraron que ahora los nuevos objetivos eran la salida de la compañía eléctrica ElectroPaz, de capitales españoles, y la anulación del aumento de los combustibles. Así que es muy posible que en pocos días los bloqueos retornen, a menos que el gobierno ceda nuevamente.

Lo peor de todo es que ahora estoy en Puno -sí, en la próxima entrada hablo sobre las islas de los Uros- y nos encontramos… ¡con que también hay carreteras bloqueadas! Ahora, se trata de los ganaderos, que rechazan un impuesto nuevo que ha lanzado el gobierno de Toledo. Aunque aquí aseguran que por la noche podremos salir, a mi no me quedará claro hasta que estemos en Cusco.

Recomendaciones para quienes piensen viajar por Bolivia y Perú, y tengan pensado pasar por La Paz y Puno: la situación política en ambos lugares es bastante inestable, en particular del lado boliviano. Es más que probable que los bloqueos de rutas se renueven, y nuevamente durante varios días no se pueda pasar. Si ya tienen planeado el viaje, les recomendaría que mantengan muy informados, y miren diarios de Bolivia y Perú. Algunas fuentes confiables son Los tiempos de Cochabamba, Bolivia, y El Comercio de Lima, Perú. En ambos casos se trata de diarios de la elite local, pero al menos sus estándares informativos son los usuales en los diarios periodísticamente mejor hechos, si nos olvidamos de su posición política, claro.

Cualquiera que haya leído este blog con anterioridad, sabrá con el cariño y constancia que hablo sobre Bolivia. Pero realmente, en este momento, la situación política del país hace muy difícil planificar un viaje por allí sin que todo el calendario se arruine tras algunos días de bloqueos. Lo siento mucho, pero al menos por ahora los desacuerdos internos de Bolivia están boicoteando la posibilidad de conocer un país tan hermoso. La verdad es que quisiera que esto fuera transitorio, pero me temo que esto va para largo.

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6 Comments

  1. Enero 15

    Lamentable la situación de Bolivia y gracias por compartir la nota. La denuncia pública del bus también estuvo interesante.. Una foto del chofer hizo falta ;)

  2. Julieta
    Diciembre 4

    En febrero y marzo del 2004 fui con mi novio recorrer el norte argentino y Bolivia. Yo tambien me arriesgue a la aventura, comprando boletos en el día y planeando nuestro viaje sobre la marcha. La situación politica boliviana nos favoresió sorpresivamente apesar de que se cumplia por aquellos días el aniversario en el cual los bolivianos habian perdido la salida al mar en manos de los chilenos, no hubieron manbifestaciones que llegaran a mayores.
    No se como esta la situación en este momento, pero por tus coemntarios me doy cuenta que nada bien. Sumo mi pesar sobre este conflicto: realmente es una lastima que mas gente no pueda vivir lo que nosotros hemos vivido en ese país tan hermoso y generoso.
    Tambien es una lastima que nuestros hermano bolivianos tengan que seguir luchando por algo que les corresponde, aun hoy a ventanas del 2006. Saludos a todos!!!

  3. gustavo
    Diciembre 20

    estimado Jorge:
    ante todo gracias por toda la info que aportás vos y tus lectores.
    quería preguntarte si sabés algo sobre una fiesta popular el 1 de enero, en Potosí, ya que estaré por ahí para fin de año.
    ¿crees que debería reservar hotel desde BS As.?
    saludos

  4. Diciembre 20

    Gustavo, no tengo mayor información de esa fiesta. En Potosí hay una buena cantidad de hoteles, y no deberías tener problemas en conseguir uno, aunque desde ya podrías reservar por mail en alguno de ellos.

  5. veronica
    Enero 8

    Buenisima la info de bolivia, me sirvio mucho, me voy para alla en febrero. Quisiera que me cuenten si es necesario darse alguna vacuna, yo tengo la de la fiebre amarilla que me la di hace 5 años para ir a Ecuador.
    Otro tema que me intriga es saber si alla se cambian los pesos por bolivianos, donde? que cuidados hay que tener en especial, don de dejat la plata o llevarla siempre encima, que comer, es verdad que no se puede comer vegetales crudos.
    Y si quieren lugares que no me puedo perder.
    Muchas gracias, si necesitan info de Ecuador, les mando,
    Besos
    Vero

  6. Pablo
    Enero 22

    Ante todo agradecerte por la informacion que nos das… El 18 de febrero estoy saliendo de bs as a jujuy. Mi intencion es llegar a cusco pasando por el salar de uyuni, la paz, y tambien poder conocer el lago titicaca. Me gustaria que me digas que tengo que tener en cuenta, medios de transporte y rutas que me puedan facilitar el viaje. Yo soy de boedo, cap fed. queria saber si hay alguna posibilidad de contactarte via telefonica… Desde ya mil gracias!

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