Como muchos de ustedes saben, decidir que es lo que se llevará en la mochila para un viaje de más de un mes es todo un tema. Establecer cuál será el equipaje final es un proceso muy cuidadoso, que abarca desde la evaluación de la temperatura -que decide que ropa llevaremos- hasta una previsión de potenciales problemas de salud -y que define, claro, el contenido del botiquín. En el medio, hay otras cosas. ¿Qué llevamos para leer? El discman no puede quedar afuera, pero entonces, ¿cuántos discos llevamos? Más para considerar: aseo personal, material informativo como guías y mapas, documentos y pasaportes, cámara de fotos, pilas y baterías, tarjetas y llaves de memoria, y se me escapan unas cuantas cosas.

Un viaje por el norte argentino, Bolivia y Perú requiere de mucha ropa. La razón es la amplitud térmica que se da en el altiplano y la sierra. De día puede hacer bastante calor, pero por la noche, en particular en los micros, hace un frío horrible. Siempre lo recuerdo: la primera vez que entré a Bolivia, lo hice por Villazón, un día de mucho calor. Iba hacia Tarija, y toda la gente subía con mantas. A la noche me enteré: literalmente me puse todo lo que tenía a mano para no pasar más frío. Aprendí la lección, y ahora también me llevo mi frazadita -o compro alguna en Villazón.

Como además esta vez quiero documentar bastante mejor el viaje e intentar mantener actualizado este blog, este viaje me pondrá más en contacto con las limitaciones de infraestructura en telecomunicaciones de los lugares por donde pase. En algunos casos, porque las conexiones a Internet serán malas; en otras ocasiones seguramente tendrán un precio elevado. Por suerte, por varios de los lugares que pasaré, como La Paz y Cusco, cuentan con buenos locutorios, que en muchos casos he usado de manera muy satisfactoria. Veremos que pasará en otros destinos.

Como en estos días estaré muy concentrado en tener todo listo para el viaje, este blog no se actualizará demasiado. Como todo período previo antes de un viaje largo, hay que dejar resueltas varias cosas, que en mi caso son un trabajo para la maestría, la lectura de varias tesinas, y la entrega de una nota de tapa para el medio en el que trabajo. Como verán, no creo que duerma demasiado, pero supongo que el viernes a la noche, cuando salga para Jujuy, comenzaré a recuperar la tranquilidad.

Sobre el recorrido del viaje, puede ver esta entrada anterior. Ya saben: si tienen algún consejo sobre esos destinos, no tengan dudas de dejar sus comentarios.

Y claro: felices vacaciones para todos los que pueden tomárselas :). Nos vemos en algunos días.

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