La sofisticada revista de viajes Condé Nast Traveler dedica una interesante nota al tema del Low-Fare Revolution. O sea, el surgimiento de una creciente cantidad de ofertas de viajes muy económicas, tanto a la hora de viajar como alojarse. Para desgracia de los que vivimos al sur del mundo, por ahora las consecuencias del fenómeno se ven reducidas casi por completo al mercado de América del Norte, Asia y Europa, aunque conozco algunos casos de aerolíneas de bajo costo que ya están operando en Brasil, Uruguay y Argentina -algo de lo que hablamos en una entrada anterior.

En el caso de algunas rutas entre Asia y Europa, la caída de los costos de los pasajes ha sido realmente dramática, y ha pasado de promedios de U$S 300 a U$S 108, con ofertas por incluso algo más de U$S 25. Pero no todo es tan simpático: la nota narra como, en plan de reducir costos, las aerolíneas baratas han eliminado casi por completo la comida y algunas comodidades. Además, penalizan duramente los excesos de equipaje.Todo sea por ahorrar combustible.

La nota se puede leer en esta página.

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