¿Porqué los suplementos de turismo de los diarios suelen ser tan malos? ¿Porqué son tan alabatorios con los destinos que visitan, salvo contadas excepciones? Hay algunas razones para entender este tema.

La casi totalidad de los viajes al exterior que hacen los periodistas de los suplementos de turismo, al menos en América Latina, son hechos gracias a invitaciones de organismos estatales o empresas privadas que desean que un destino sea cubierto por el medio. Con la invitación logran entonces aparecer en la agenda de la publicación, y por lo general consiguen una crítica muy favorable. Nadie muerde la mano de quien te da de comer, dicen. Claro que de todos modos el editor puede atreverse a publicar algo no tan benévolo; en ese caso, habrá llamadas de embajadas y empresas preguntando por semejante problema. Para el medio, por cierto, es una forma de tener más notas, con un costo más bajo.

Pero como verán, la calidad de la información entregada a los lectores dista de ser demasiado imparcial. Quien lee la información -aunque como ya me pregunté otras veces, me pregunto cuanta gente lee los suplementos de turismo con mucho interés- no presupone que la nota responde a criterios comerciales antes que a las normas periodísticas que corren en otras secciones del diario.

Por cierto, este tema de los viajes pagos no son sólo se da en el turismo. También aparece en otras secciones, donde los viajes a cubrir eventos son pagados por lo general por las empresas.

¿Se puede cambiar todo esto? ¿Es posible que los periodistas puedan recuperar el control de la agenda de los suplementos periodísticos? Difícil. Es necesario contar con fondos suficientes como para financiar viajes y coberturas. Y eso sólo sale de la publidad. Así que a la larga, el departamento comercial termina tomando de nuevo el control de la agenda del suplemento.

De todos modos, vamos a seguir teniendo suplementos de turismo por mucho tiempo, entre otras cosas porque suelen tener muchos avisos pagos. Aunque si seguimos en esta senda de la publinota, dentro de poco a todos los suplementos de turismo simplemente habrá que ponerles una cabecera que indique que se trata de un “espacio de publicidad”.

Eso sí, debo reconocerlo: de vez en cuando publican buenas notas, como esta guía de Bares de Montevideo que apareció en Clarín. No sé porque en la nota no figuran las direcciones exactas de los bares -sólo se indica el barrio- pero por lo demás la nota vale la pena.

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