Para seguir hablando de Lonely Planet -me quedé un rato paseando por el sitio- me encontré con la encuesta que hicieron con sus lectores. Estos podían nominar países, y pusieron mucho entusiasmo en ese punto: postularon 182 naciones -en total hay 212 en todo el mundo. Pero al final los más votados por el público fueron Tailandia, Australia, Italia, India y Nueva Zelanda.

“El viaje (…) construye una relación ficticia entre mirada y paisaje. Y, si se llama espacio a la práctica de los lugares que define específicamente el viaje, es necesario agregar también que hay espacios donde el individuo se siente como espectador sin que la naturaleza del espectáculo le importe verdaderamente. Como si la posición de espectador constituyese lo esencial del espectáculo; como si, en definitiva, el espectador en posición de espectador fuese para sí mismo su propio espectáculo (…) El espacio del viajero sería, así, el arquetipo del no lugar» (Augé, 1995:91).

Marc Augé no precisa entrevistar a nadie para presuponer que ninguna persona siente pertenencia a, por ejemplo, un aeropuerto, y declararlo sumariamente como un “no lugar»?. En realidad, ese “no lugar»? que, en teoría, se define en tanto nadie siente pertenencia a él, se realiza de forma independiente a la práctica social. No interesa si alguien por alguna razón tiene un sentimiento de pertenencia; es un “no lugar»? por definición. Estudiar aquí las prácticas sociales es irrelevante. Al fin y al cabo, los turistas sólo experimentan lo que otros le preparan previamente para que experimenten.

Hago mi primer aporte al debate de Dialbit. La pregunta es la del título: ¿Merece la pena ser justo? Si por justo entendemos el hecho de que tomamos decisiones sólo cuando tenemos una fundamentación que nos parece evidente, mucho me temo que la mayor parte de los actos que hacemos en nuestra vida diaria son justos.

Hace unas semanas, Daniel, de Undescanso.com había hablado de este sitio: World66. Básicamente, la idea que es los […]