Uno de los tópicos más interesantes de las ciencias sociales es la transdisciplinariedad. O sea, tomar modelos de un campo específico de conocimiento y usarlos en otros, con el fin de iluminar aristas nuevas del objeto de estudio. En estos días estuve repasando las correcciones a algunos trabajos del seminario de la universidad, y me encontré con el uso de un concepto interesante: el de “turista modelo” que propone Eugenio Giusto, a partir de la noción de “lector modelo” de Eco.

El “turista modelo” es “aquél que posee las competencias (sea linguísticas, culturales, históricas) suficientes para colaborar en la construcción del sentido de una actividad”. Giusto usa el concepto para trabajar el tema de las caminatas históricas, un tema al cual ya me había referido en [url=https://www.blogdeviajes.com.ar/comments.php?id=228_0_1_15_C]una entrada anterior[/url] sobre el trabajo de Juan Cruz Abal sobre la agencia de turismo cultural Eternautas.

Lo interesante de los trabajos de Giusto y Abal es que marcan un punto en común: los guías de las caminatas históricas señalas que los locales, muchas veces porteños que quieren conocer mejor a su ciudad, son mucho más exigentes como público que el turista extranjero. La razón es que, mientras quien viene de afuera sabe más bien poco de historia argentina, el nativo suele exigir información más detallada y exhaustiva.

Lo cual nos mete de llenos en el problema de cuán ricas e interesantes pueden ser las caminatas históricas cuando se conoce poco de la ciudad que se visita. Desde ya que uno conocerá nuevas particularidades del lugar, pero la sensación es que de entrada el guía dará por sentado que tendrá que explicar muchos aspectos básicos de la historia de la ciudad. O sea, a partir del sentido común, se articula una práctica que da por sentado que el turista extranjero sabe poco o nada sobre el lugar. Me ha pasado en algunas ciudades que iba a ciertos paseos con guías, y que notaba que más bien sabían poco de lo que estaban hablando. Después de dos o tres preguntas más bien puntuales -suelo tener la “mala” costumbre de leer mucho sobre los lugares que voy a visitar- y tras recibir respuestas entre genéricas e incómodas – del tipo “a ver cuando dejas de molestar”- opto por callarme y dedicarme a tomar fotos. Todo por no entrar en la categoría de “turista extranjero que no sabe nada”.

Tanto en términos espaciales -los lugares que se ofrecen como turísticos- como históricos, las ciudades, los destinos, presentan claramente ciertos límites a lo cognoscible. Pero lejos de ser casuales, existen determinaciones evidentes en la conformación de esos límites. Y justamente allí es donde quienes venimos desde las ciencias sociales podemos aportar nuestro conocimiento sobre un fenómeno particular como el turismo.

Bibliografía citada

Abal, Juan Cruz (2003) “¿Un Buenos Aires distinto? Turismo alternativo vs. turismo estándar”. Trabajo monográfico para el seminario “Comunicación, Viajes y Representaciones Sociales” de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Giusto, Eugenio (2003) “La construcción turística de Retiro y Recoleta a partir de las caminatas históricas”. Trabajo monográfico para el seminario “Comunicación, Viajes y Representaciones Sociales” de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

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