Las autoridades peruanas han decidido obligar a los turistas que visiten Machu Picchu a usar zapatillas de goma y a caminar por senderos demarcados, como una manera de intentar detener el acelerado proceso de deterioro del lugar. La ciudadela inca recibe más de mil visitantes por día, y ya desde hace meses se viene denunciando el peligro de derrumbe de algunos de sus muros.

Francamente, no parecen medidas suficientes. La única solución realista es reducir la cantidad de visitantes diarios. Pero una medida de ese tipo causaría perjuicios económicos a corto plazo, y difícilmente las autoridades peruanas tomen semejante medida.

Más información en esta página del diario español El Mundo.

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