Esta pésima foto, tomada con una cámara pocket con lente de plástico, tiene un valor histórico: este cartel ya no existe. Las ciudades más grandes en Bolivia siempre cuentan con un lema. Mientras Uyuni es “la hija predilecta de Bolivia”, Sucre es “la ciudad blanca”, y así. Y Villazón no se podía quedar atrás. Para quienes no conozcan esta ciudad, se ubica justo enfrente de la frontera con Argentina. Como lugar turístico es simplemente un lugar de paso; nadie se queda allí. Todo el mundo cruza y rápidamente se toma un micro hacia otra ciudad, ya sea argentina o boliviana. El paisaje y la arquitectura tampoco ayudan demasiado, y francamente Villazon carece de atractivo alguno.

Por ello, encontrar que el lema de la ciudad era “El diamante que se pule solo” no dejó de causarme interés. Por ese tiempo, aún desconocía la costumbre de los “lemas” de las ciudades, en tanto era la primera vez que ingresaba de turismo a Bolivia.

Pero poco tiempo después, parece que los mismos políticos de la zona cayeron en cuenta que no era un lema que identificara adecuadamente a la ciudad. La última vez que estuve allí, a mediados de 2002, lo habían cambiado por “La capital folklórica del sur de Bolivia” o algo parecido.

Esta foto fue tomada en enero de 1999, en una de las paredes exteriores de la terminal de micros de Villazón. Ya saben: no lo busquen más.

Anuncios