¿Cómo viajar barato? No hay muchos secretos: hay que tener tiempo y hay que buscar huir de los lugares más turistificados -en especial a la hora de comer. La peor combinación a la hora de viajar es tener poco tiempo y poco dinero; no se va a llegar muy lejos. Contar con una buena dosis de tiempo nos permite movernos de manera más lenta en transportes más baratos, como buses y camiones, o gratis, si hacemos dedo. Aclaración: no en todos los pases de América Latina se da por sentado que si haces dedo, quien te levanta de la ruta lo hace de buena onda. En algunos países esperan alguna paga. En Argentina los camiones te pueden llevar gratis, pero en Bolivia muchas veces vuelven cargados de gente a la que cobran un pasaje.

Obviamente, lo que hay que tratar de evitar es el transporte aéreo, salvo que hablemos de distancias enormes o necesitemos cruzar el óceano. Para todo el resto, los buses no sólo son más económicos, sino que hasta nos permiten evitar noches de hotel y dormir viajando en la noche. Lo único malo es que a veces nos perdemos grandes paisajes.

Ok: a veces el viaje es un poco largo. Buenos Aires – Lima toma cuatro días, y nos va a costar reponernos de semejante experiencia. La Paz – Buenos Aires toma dos días y medio, y hay que pasar por zonas muy frías -el altiplano boliviano- y lugares muy calurosos -el norte argentino. Buena parte de lo que nos ahorramos en el pasaje se nos irá en remedios. También es cierto que por ahorrar en comida, si almorzamos en sitios para locales nos encontremos con sabores bastante difíciles de pasar -por muy picantes o porque simplemente la combinación de sabores no nos cae bien.

Pero bueno: se trata de moverse, creo.

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