¿Es el viaje sólo el traslado físico desde un punto a otro? Por lo general, muchas definiciones del viaje y el turismo ponen el acento en el problema del traslado. Desde la comunicación y las ciencias sociales, la limitación del viaje al mero movimiento es completamente insuficiente.

¿Es el viaje sólo el traslado físico desde un punto a otro? Por lo general, muchas definiciones del viaje y el turismo ponen el acento en el problema del traslado. Desde la comunicación y las ciencias sociales, la limitación del viaje al mero movimiento es completamente insuficiente. ¿Cómo podríamos estudiar las representaciones que se crean sobre los lugares, las ciudades, los pueblos, si somos nos limitamos al movimiento? Cuando alguien va a París, por tomar un ejemplo, ¿su imagen de esa ciudad fue creada exclusivamente en el viaje? ¿No depende también de los imaginarios sobre París que tenía antes de viajar? Habría que señalar que esos imaginarios son, justamente, los que lo motivaron a ir a esa ciudad. Con lo cual, verán, no es un tema menor.

Seguramente, en los próximos días, me dedicaré a publicar algunos posteos sobre el problema del “viaje físico”, y porqué es una definición insuficiente para las ciencias sociales. Punteo otros temas: el “viaje interior” que tenemos cada vez que hacemos viajes largos por nuevos destinos -aquello de que no terminamos el viaje igual que cuando lo empezamos-; los productos relacionados con el viaje y que usamos en nuestra vida cotidiana sedentaria -los souvenirs-; el hecho de que nos constituimos en viajeros no sólo en el viaje sino también en la vida cotidiana -¿para que tomaríamos fotos y construiríamos relatos entonces?-, entre otros temas.

Si quieren dejar su impresión, pueden hacerlo en los comentarios.

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